1. YUG

  2. YOGA

  3. YOGHISMO

  4. UNA MATHESIS DE PSICOLOGÍA









Por el

Mahatma Chandra Bala

Dr. Serge RaYNaud de la FerRIère





CONCLUSION



Aquel que no practica la Yoga durante su existencia

en este cuerpo físico, no tendrá más meta en su vida

que la baja satisfacción de sus sentidos.

(Siva, Samhita, V, - 158-182).

Hemos llegado aquí al final de la exposición de mi filosofía práctica que es en cierto modo como una biografía mental, si se puede decir así. En efecto, he definido sucesivamente los pensamientos que han ocupado mi espíritu a lo largo de mis investigaciones hacia lo que generalmente es denominado la Verdad.

No tengo la pretensión de haber expuesto la VERDAD, sino más bien una forma de búsqueda hacia aquello que es la meta de todo ser pensante: la Paz del cuerpo y del espíritu. ¿Cuántos son los que han intentado imponer sus ideas al mundo y cuántos son los que han acertado plenamente? Por mi parte no he tratado nunca de canalizar los pensamientos, sino más bien de exponer algunas luces acerca de los problemas que han interesado siempre a los buscadores.

La época de la creencia ciega ha terminado, el género humano demanda comprender, la Yoga misma tal como ha sido frecuentemente explicada no se ha expuesto satisfactoriamente a pesar de que las obras sobre este tema son numerosas; mi obra será indudablemente una más entre tantas otras y está lejos de ser completa, pero el ser expuesta constituye una tentativa que he creído ofrecer con una documentación mejor organizada. Los tratados clásicos de la Yoga no están al alcance de todo el mundo, los textos serios están en su mayor parte en sánscrito y creo que los escritos de vulgarización popular omiten muy frecuentemente la idea general de la Yoga para encerrarse únicamente en los detalles técnicos que fatigan al lector o bien son literaturas de una ligereza que ahuyenta a todas las personas intelectuales y bien equilibradas.

En verdad, más que exponer la Yoga he expuesto una doctrina (el yoghismo) que permite actualizarla: un sistema de realización personal.

Por mi parte no quisiera ser calificado de esto o de aquello pues los títulos son siempre simples “aproximaciones” y no corresponden a la realidad. Casi siempre son los alumnos, los seguidores y los discípulos los que califican a un Maestre dando lugar a que con este vocablo se forme una escuela que muy frecuentemente tendría que deplorar el mismo Maestre: ¿Qué diría Jesús el Nazareno de todo esto que se proclama como “cristianismo”? Y sobre todo de los que representan su ejemplo! Son muy raros los verdaderos discípulos de Cristo! Además, muy frecuentemente ellos no llevan denominación. Me abstengo muy bien de querer formar una nueva escuela de filosofía y habiendo elegido el título de Yoghismo para mi libro voy a disgustar a muchos (que puede ser precisamente lo que trato de hacer) pues evito así que algunos simpatizantes reclamen excesivamente para ellos ese “ismo” y además no vendrá así la idea de reclamarlo para el autor mismo: siempre he tratado de frenar cualquier movimiento que quiera rendirme culto. Confieso haber lanzado un movimiento de un nuevo pensamiento a través del mundo, pero no deseo de ninguna manera que este movimiento proclame al personaje más que a su Mensaje. Si algunos millones de seres me han encontrado como su Maestro, por mi parte no he escogido todavía ningún discípulo; tengo alumnos a quienes expongo las diversas teorías compartiendo la corriente de opiniones que existe sobre la superficie de nuestro planeta, lo cual no impide que a mi vez tenga también una concepción particular, la cual no he expuesto jamás a ninguna persona. En efecto, no presento una concepción personal sino mas bien habría que decir que me adhiero a una idea milenaria y siempre nueva porque de hecho ella vive ETERNALMENTE, se aplica siempre al PRESENTE y constituye como una SINTESIS de todas las opiniones, pues desde el cimiento de todas las ideas penetra a cada ser en su interior, e indudablemente, demasiado PURA y LUMINOSA, no puede ser siempre expuesta, pues aún aquellos que la poseen la conservan resguardada a fin de no ofrecer su desnudez, que podría chocar muy fuertemente al mundo. De ella se habla en todas partes, se encuentra en las menores partículas de todo lo que ES, por todas partes, siempre INMUTABLE, y sin embargo apareciendo bajo diversos ropajes, el nombre mismo que la simboliza constituye un velo, y cuando se llega a poseerla se le preserva bien de no abusar o de describirla a cualquiera, se le aisla, se le retira, codiciando con ella, en justa boda de nupcias místicas, en medio de dicha atmósfera supra-terrenal: el Samadhi...

He definido en el curso de estas páginas no propiamente mi íntimo pensamiento de las cosas, sino más bien he vuelto a ver los diversos períodos en los cuales se han apoyado mis búsquedas. Como es obvio pensar, ha sido difícil hacer el análisis completo habiendo estado al principio atraído, tanto por mis estudios científicos, como por mis investigaciones en el esoterismo, por lo cual he intentado hacer una síntesis con la ayuda de mis experiencias personales que me han hecho rechazar una a una las filosofías llamadas clásicas. Aún el misticismo, (hacia el cual me sentí atraído bastante tarde y después de haber reconocido la supremacía del espíritu sobre la materia) misticismo que escapa a la investigación total, lo he basado en la Tradición Iniciática mucho más que en la Fe ciega a una religiosidad a la que jamás pude adherirme enteramente.

Tal vez haya chocado a los occidentales con mis conferencias demasiado críticas sobre puntos de vista cristianos así como haya desagradado otro tanto a los hindúes, a los budistas, a los musulmanes durante mi permanencia en el Oriente, debido a mis osados comentarios sobre sus religiones. En efecto, conservo dos doctrinas que son verdaderamente profundas: la Tradición Judía que con una sólida teoría proporciona con toda seriedad las bases para la comprensión de los misterios humanos, y la Filosofía Hindú que glorifica al Altísimo mediante una teología a toda prueba. Sin embargo, en tanto que la aplicación de la filosofía de Israel le hace perder todas las características a la Verdadera Qabbalah, por su parte la religión de la India llega a ser un horrible fanatismo del mundo material porque los adeptos lejos de practicar el sistema Yoga lo rechazan en una forma mística demasiado mental. La Qabbalah deja de serlo si se le aplica a la vida corriente (es una tradición oral que no debe siquiera ser escrita), la Yoga es una aplicación a la existencia y no un método metafísico. De hecho la unión de la Qabbalah y de la Yoga constituiría una doctrina aplicable a nuestra colectividad, aunque de todas maneras tengo la sensación de que los adeptos formarían una nueva doctrina con un nombre, con unas leyes y reglamentos que darían por resultado consecuencias completamente diferentes de lo que entiendo por esta fusión de los dos principios. Existe sin embargo, un método completo donde no es necesario acudir a la subjetiva Qabbalah ni a la objetiva Yoga, es el TAO (el Camino, en chino), la Vía Tradicional, el Sendero Iniciático, lo cual es definido por el YUG (la Identificación), la unión, la conjunción de materias fisiológicas y psicológicas, la aplicación del espíritu y de la materia en un terreno posible de alcanzar por cada quien. No obstante, estos Principios han sido aplicados parcialmente por las doctrinas, lo que ha ocasionado degenerar la idea original.

Además, el empleo de los términos implica inmediatamente una deformación del pensamiento por las diversas interpretaciones de las palabras mismas y de las ideas que ellas engendran.

Cuando digo Qabbalah las ideas se dispersan hacia el ocultismo popular apartándose del sentido de la raíz: Q B L (relación de dos cosas situadas una frente a la otra) acoger, recibir, el verbo qabal de donde deriva qabbalah: lo que es recibido y transmitido (en latín sería traditum). Es pues la Tradición Esotérica o Iniciática.

La Qabbalah ha sido oral y ha existido desde los tiempos más remotos, los hebreos la han transmitido y ha venido a convertirse en la Kabbalab, una forma de hermetismo (ciencia oculta) complicada y poco accesible al mundo en general. De aquí provino la Cabbala, que es una especie de magia la cual fue extendida hacia las ideas de brujería!...

Cuando digo Yug inmediatamente se separativiza hacia la Yoga tratando de precisar cada quien según su ignorancia acerca de ejercicios más o menos incomprendidos, convirtiéndolo en un Yoghismo, puesto que queda reducido a doctrina.

Se comprende, en efecto, que en su sentido profundo, Qabbalah y Yug son idénticos al Tao de los chinos y a todos los pensamientos que han servido para la formación de las religiones, de las filosofías, de las doctrinas, las cuales se han extendido como consecuencia de un ritual acompañado de dogmas y divisiones que inevitablemente suceden debido a las incomprensiones de los adeptos y que provienen de los adeptos mismos que se erigen en defensores de una nueva escuela que se impone al mundo con aplicaciones de acuerdo a la época y al lugar, pero que evidentemente se encuentra alejada de su origen.

En fin, siempre se retorna a la misma cosa: la Tradición Iniciática como la única que preserva las Ciencias Sagradas, como movimiento que permanece inmutable a través de los siglos, y que más allá de todas las religiones y por encima de todas las limitaciones lanza su Gran Lección sintetizada en el axioma SABER. QUERER, OSAR y CALLAR.

Justamente es necesario poder situarse en esta línea de conducta para alcanzar el beneficio de esta total comprensión de las cosas. Hay que saber y de este hecho viene lo expuesto por las diversas concepciones y que es indispensable para nuestra documentación y sin lo cual existe la ignorancia y el rechazamiento de todo, hasta de la existencia misma; se debe evidentemente querer (y querer es poder) pues el empuje no deberá ser economizado; saber también que para querer se debe osar y que para osar con éxito se debe saber callar hasta el momento de obrar. Para adquirir el derecho de poseer la Ciencia y el Poder se debe querer pacientemente con infatigable perseverancia.

Para mantenerse en las alturas de la Vida es necesario haber aprendido a sondear con una mirada, sin sentir vértigo en las más vastas profundidades.

En el comienzo era la Palabra” ... dice el Evangelio según Juan (es el Evangelio a la manera de Juan, pero San Juan mismo habría dicho: “En el comienzo era el VERBO”). Si se trata de la Palabra, ella sería HEL (el nombre de Dios en lengua original) que vendría a ser el mantram tibetano AUM; si se trata del Verbo es la Potencia del Soplo (la H de poder; la H contenida en cHrist, jeHsu, Hananhpu, Huiracocha, budha, etc ... )

La fuerza del Soplo (el pranayama), el PRANA (la corriente de aire que Dios introdujo a través de la nariz de Adam, según Génesis, cap. II, vers. 7) nos hace estar desde el comienzo en presencia de un principio que merece toda nuestra consideración a fin de REVIVIR (es necesario nacer de nuevo, está dicho en el Evangelio de Juan III-7) aunque para la aplicación de esta máxima, sea a la letra o sea en espíritu, no podemos basarnos enteramente en la sola filosofía.

RENACER: perfeccionando nuestro cuerpo, trascendiendo todas las pruebas físicas de este bajo mundo y RENACER reintegrándose al espíritu universal del cual provenimos.

¿Qué otra doctrina si no la del YUG nos puede ofrecer una recuperación de la salud al mismo tiempo que una transmutación hacia la consciencia cósmica? Se trata con ello de una lógica, de algo tangible, eficaz, completo, de un renacimiento del organismo por medio de ejercicios tanto físicos y psíquicos en lo concerniente a nuestra existencia, como a través de disciplinas mentales que dirigen el espíritu hacía una mística sanamente equilibrada y basada no en subjetividades o abstracciones religiosas sino en una experiencia personal por medio de una realización total de , tanto en lo encarnado como en lo eternal y universal.

Acabo de citar a Adam y ello promueve abordar otro problema que ocupa el pensamiento de los hombres en general: el origen de la Humanidad, de lo cual ya he hecho mención. Según la cronología de las Escrituras se sitúa a Adam (primer hombre!) en el año 4.000 antes de Jesucristo. ¿Cómo es que los investigadores no están más extrañados de ello, sobre todo después de que los últimos descubrimientos demuestran el comienzo de la Humanidad a más de doce millones de años? Ya en 1958 la prensa mundial122 dió la noticia sensacional del hallazgo de un esqueleto hominoide que data de doce millones de años, descubierto en Baccinelle, Italia, en una mina de lignito semi abandonada, al cual su descubridor el Profesor Johannes Hurzeler, Director del Museo de Historia Natural de Basilea, Suiza, ha llamado el Hombre de Grosetto, el Oreopithecus bambolli.

Hasta hace no mucho tiempo se estimaba en cinco mil a seis mil años la edad de la especie humana123. Aún los naturalistas del siglo XVIII estuvieron de acuerdo en confirmar esa estimación tan pobre; la religión (y sobre todo el cristianismo puesto que se trataba del Occidente) con sus fuertes privilegios mantenía sabiamente esta teoría. Actualmente los sabios y numerosas autoridades eclesiásticas han declarado abiertamente que el primer hombre de la Biblia no es sino un símbolo y que suena idiota creer que sea preciso tomar a la letra la historia de Adán y Eva, al igual que otras muchas narraciones bíblicas. Cualquiera que fuere la idea acerca de la aparición del hombre sobre la Tierra considerando que data de una época muy reciente, debe ser rechazada actualmente tanto desde el punto de vista de la Ciencia, como del de la Religión.

Los más antiguos hominidas conocidos no nos hacían remontar más allá de un millón de años, a pesar de lo cual he manifestado más de una vez mi concepción a este respecto de que el hombre ha vivido desde mucho antes y de que con anterioridad a la época que llamamos prehistórica han existido civilizaciones enteras y grandes culturas que han desaparecido. Es cierto que al emitir estos principios, tal vez hemos molestado, tanto al dogmatismo religioso, como al fanatismo científico, pero poco a poco hemos visto que las teorías que exponíamos hace diez, quince y veinte años han venido a ser confirmadas gracias a recientes descubrimientos124.

Así mismo no nos abstuvimos de pensar durante nuestras permanencias en Australia y en Africa, y de abrigar el sentimiento certero de que una civilización existió hace mucho tiempo y de que más tarde desapareció quedando en su lugar esas tribus llamadas “primitivas”. ¿Qué dirían por ejemplo los investigadores que después de una hipotética catástrofe universal encontraran en el año 3.000, los restos de aborígenes de Australia, sus boomerangs, sus piedras con huellas de fuego, etc.? Ellos podrían deducir que el Hombre del siglo XX era un “salvaje” salido apenas del reino animal, que se nutría de lagartos, serpientes, reses, carneros y cerdos, que no tenía habitación, ni vestido, etc.

He aquí que ahora se descubre al Hombre de Grosseto y el lignito que contienen esos fósiles, y los fósiles mismos del Oreopithecus, pueden ser situados en la escala geológica como testigos del mioceno superior, es decir, que el Oreopithecus bambolli vivió al final del tercer cuarto de la Era Terciaria, hace unos diez a doce millones de años. .125

En otras palabras los sabios ya no se contentan con citar sus descubrimientos al respecto como las huellas del “comienzo”, sino que cada vez más se considera que los hallazgos son simples vestigios, mínimas porciones de todo aquello que existía realmente, y además, que los especímenes asi encontrados no siempre son los más antiguos sino que por el contrario puede tratarse de una especie que en medio de su antigüedad ya era muy avanzada y por lo cual es preciso buscar su origen mucho más atrás.

Ello nos lleva al primer capítulo del génesis (vers. 26 y 27) donde dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen”; una vez más no puedo discutir que Dios diga Hagamos, pues El habla a alguien o por lo menos a SUS DOS POLARIDADES (Dios NO-Manifestado y Dios Manifestado, Purusha y Prakriti, Brahm y Brahman, la Gran Figura y la Pequeña Figura de la Qabbalah, etc.). Está dicho: “Dios creó al hombre a su imagen” o sea, bajo su sombra (“te hará sombra”, dice en Lucas I-35), a la sombra de El. Puesto que todo está en El, nada puede ser fuera de El (de otra manera el ya no sería el OMNI, el Completo, el Gran Todo). Nosotros somos Dios y El es nosotros. Es la proyección en la Materia de un Principio siempre existente, el YUG. Nosotros somos “sus representantes”, pero sin ninguna diferencia con EL, no es posible que haya Dios y Nosotros! TODO es UNO y nosotros estamos iluminados por esta Luz, EL (la Luz) está en cada hombre (San Juan I-9), esta fuerza divina, este poder (shakti) está en nosotros, EI, es en NOSOTROS, se trata de realizarlo, de identificarse (YUG) y es la meta de la Yoga (la Vía).

Insisto, sin duda, al decir que el hombre fue creado el sexto día (se entiende la sexta época cuando ya el mundo databa de muchos milenios con sus yerbas, sus árboles, sus frutas y sus semillas) e insisto en que ello correspondió al mismo período en que Dios creó los animales (versículo 24 del primer capítulo del Génesis) lo cual arroja una luz en la teoría de que somos hermanos tanto de los humanos como de todas las especies animales que existen sobre la faz de la Tierra. “Y vió Dios que era bueno” (vers. 25). Habiendo creado al hombre El dijo: “Y que señoree en los peces, las aves, las bestias, etc.” . .. (vers. 26), pero señorear no quiere decir absorber, matar y comer. El hombre como un Rey domina sobre sus súbditos, domina por su intelectualidad sobre las otras especies, dirige, organiza, pero no comete un crimen para cada una de sus comidas! El canibalismo, es tal vez, el hecho de comer carne humana, pero si hacemos lo mismo con los animales (que han sido creados al mismo tiempo por la Voluntad de Dios) el término es aplicable de la misma manera a esta necrofagia (acto de comer cadáveres, carne muerta, animales muertos).

Es un pecado transgredir la Ley (Primera Epístola de San Juan, Capítulo III, vers. 4) y así mismo la Ley de no comer carne (carne animal o humana) es mencionada numerosas veces126.

El popular NO MATARAS no señala en ninguna parte alguna excepción que otorgue el derecho de matar a algún animal127.

Los Esenios (de los cuales Jesús de Nazareth fue un miembro de los más avanzados) tenían un respeto absoluto de la LEY, eran a veces reconocidos corrientemente con el apelativo de Sabios y vivían en la perfecta regla de la Tradición Iniciática en la cual el sacrificio de los animales implica solamente una alegoría que se lleva a cabo simbólicamente como en el caso del vino de la eucaristía que representa la sangre de Cristo128. En dos ocasiones Crristo Jresús menciona que desea la compasión y no el sacrificio.

Plinio (23 a 79 de la Era Cristiana) menciona largamente a los Esenios y ya los he citado suficientemente en diversas obras para que fuera necesario insistir (los textos del doctor Lightfoot pueden ser consultados así como los libros de Dudley Wright).

Cómo iba a ser que El, el Nazareno, el Sannyasin, el Yoghi, el Sabio, el Iniciado, participara en la complicidad de un crimen. A lo sumo El podría haber concedido la satisfacción a algunos que le rodeaban, en dejarles beber vino (y aún aquí los textos originales no mencionan uvas fermentadas sino el jugo fresco) y, comer pescado (aunque sabemos que se trata sobre todo del símbolo de la Era de los Peces, la Era Pisciana, como también del término simbólico para designar a un Iniciado). Los Evangelios dicen fruto de la vid y no vino (en griego, oinos). También hay que señalar que existen trece vocablos hebreos o caldenses para designar la palabra que traducimos literalmente como vino!

Las escrituras en inglés mencionan frecuentemente “meat” o “food” sin poner atención al significado o si debería decirse “flesh meat”! La alimentación, los alimentos, la carne misma puede ser la pulpa de las frutas y una vez más nuestras palabras son pobres en nuestras lenguas modernas, y es por lo que tanto aprecio, entre otros, los escritos del célebre hebraísta Fabre d’Ollivet por el espíritu y el sentido de la traducción además de las rectificaciones gramaticales. La comprensión espiritual es una realización mística y no un lenguaje del mundo (ver la Primera Epístola a los Corintios, Cap. II, vers. 12), los hombres han interpretado a su manera la Lección de lo Alto que debe ser leída con otros ojos que los de la carne (capítulo III de la Epístola I a los Corintios, vers. 3). Caminamos, aprendemos, somos educados por hombres y el error es humano, claro está, pero entonces debemos buscar la instrucción de Dios en forma diferente.

Existe también en las citas bíblicas un valor mucho más grande que sus simples reglas de moral. No es sólo por el imperativo de una causa religiosa que los Maestros han enseñado la abstención de la carne, sino igualmente por un imperativo de dietética. Hoy sabemos que las secreciones contienen diversos venenos según sean los estados psicológicos; varios experimentos han sido dirigidos hacia este asunto y nos ha sido dado constatar que una persona bajo el efecto de la cólera emite durante un lapso de tiempo una transpiración que contiene ptomaínas y catastatis (productos de desechos tóxicos) en cambio bajo el efecto del miedo o la tristeza la emanación secretiva resulta diferente. Es muy concebible, pues, que el animal que es conducido al matadero, por ejemplo, ha de estar bajo el efecto de un terror que lo coloca en un estado en el que produce secreciones tóxicas capaces de envenenarnos si absorbemos su carne. No menciono las toxinas existentes en la carne animal, ni los bacilos que se desarrollan inmediatamente después de la muerte del animal; la cita “tú comerás de la hierba de los campos” (las legumbres) del capítulo III del Génesis, versículo 19, no es un consejo místico, sino una indicación higiénica sobre todo. En efecto, es el conjunto de razones (físicas, psíquicas y espirituales) el que debe hacernos adherir a una idea, considerando el plano material, el orden moral y mental (punto de vista terrestre, astral y divino) para alcanzar una síntesis capaz de proporcionarnos la satisfacción dentro de nuestras diversas consideraciones (en lo intelectual, en lo psicológico y en lo místico). Es de esta manera como yo he considerado este tema antes de pronunciarme en uno u otro sentido.

Se observará que es la primera vez que empleo el YO en mis escritos, pues hasta ahora he tenido la costumbre de usar el “nos” para exponer las lecciones de la Gran Tradición Iniciática; ahora tomo la responsabilidad personal, no de rectificar la Tradición, sino de aportar una nota experimental con un punto de vista que es mío, en un conjunto de ideas que se me ha presentado en el curso de mi evolución.

Yo no he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla, dijo Jesús el Nazareno (Mateo V-17). El, de hecho, vino a completarla. La Gran Tradición Iniciática existe inmutable a través de los Tiempos, y aunque los hombres piensan que Ella pasa de moda, Ella implica en cada gran ocasión una nueva forma (no porque Ella esté incompleta, sino in-contemplada, in-comprendida) que hay que hacer cumplir.

El cumplimiento de la Ley reside, en verdad, en algo enteramente especial, en un principio esotérico; acaso el Cristo no dijo a sus discípulos: “Tengo aún muchas cosas que decirles, que enseñarles, que tienen que aprender, pero realmente no están todavía suficientemente preparados, no están suficientemente evolucionados para comprender” (Juan XVI-12). No puede tratarse de una simple enseñanza, además todo ha sido ya dado, nadie puede añadir nada a la Gran Ley de la Tradición, puesto que los Colegios Iniciáticos han preservado intactas las enseñanzas de las Ciencias Sagradas, aún el Maestre Jhesu no vino a rectificar la Ley, no es posible dar al mundo otra lección. No obstante, la enseñanza denominada esotérica no está divulgada a la muchedumbre sino a base de símbolos y el Cristo continuando la Tradición expresó sus parábolas (Juan XVI-25), los hermetistas se han hecho comprender mediante fórmulas, los alquimistas empleando sus procedimientos, los Sabios ofreciendo una filosofía universal, aportando todos una indicación para esta Gran Realización a todos aquellos que están listos a escucharla, a verla y a comprender este YUG.

En qué forma se opera esta transmutación, ¿por dónde debe comenzar la disciplina para transformarse y con cuál energía se va a trabajar la Gran Obra?

Todas las religiones han venido aportando sus elementos ms o menos místicos y sobre todo su moral que poco a poco ha ido dejando insatisfechos a los adeptos que se van desaferrando del dogma insuficiente para cultivar la búsqueda del verdadero espíritu. La Verdad no puede ser el privilegio de unos cuantos o de un lugar especial, Dios se encuentra en todas partes, por siempre, sin limitaciones, sin posibilidad de ser recluído aun dentro de los muros de la más hermosa catedral o bajo el ritual del más rico de los templos.

Decididamente hay que recurrir a los simples principios de la psicología clásica en la cual aprendemos desde que empezamos su estudio, que existen tres clases de urgencias: El hombre, desde su comienzo, lucha por su existencia, es la Ley de conservarse con vida, es el espíritu de conservación que enseguida se manifiesta bajo el impulso de nutrirse, de alimentar su cuerpo, lo cual constituye el segundo principio de urgencia que caracteriza a la especie viviente y, finalmente, habiendo conservado su vitalidad la energía es desplazada hacia la tercera urgencia que es la sexualidad.

Así, pues, tenemos: conservación, alimentación, procreación. Un inspirar, una retención y un expirar. Es en cierto modo un sistema respiratorio (nuevamente el soplo, el elemento aire, el símbolo de la H). Se aspira la vida por todo el ser, se desea permanecer atado a este principio “de ser” y por ello no solamente se posee el instinto de conservación sino que también se tiene cuidado del cuerpo para conservarlo lo mejor posible en las condiciones requeridas para que pueda servir de vehículo y, por último, esta energía acumulada demanda una desobstrucción, un escape hacia algo que conservará la idea de preservación (ya sea personalizándose en las consecuencias de una concepción física y biológica como es por medio de un hijo, o psíquica y psicológicamente a través, por ejemplo, de una idea que se manifiesta por medio de la filosofía, del arte, etc.).

Observamos en psicología corriente que casi todos los seres reaccionan en forma semejante para conservar su vida, pero se alimentan un poco diferentemente y a su vez su psicología sexual es diferente casi por completo. En efecto, la psicología y el psicoanálisis han demostrado últimamente que las diferenciaciones entre las urgencias-tipo (conservación, alimentación, procreación) parten sobre todo de los principios completamente diferentes y particulares de los estados de alma, de las moralidades o de las disciplinas, lo cual convierte el tema sexual en el punto básico, según lo ha demostrado suficientemente S. Freud.

















FIGURA 70


EL SUBLIME MAESTRE en América reparte el pan a sus discípulos al comienzo de la Nueva Era del Acuarius. (Foto en el Santo Ashram de El Limón, Maracay, Venezuela, durante la Navidad de 1948).





En efecto: las reacciones de quienes se caen al agua son idénticas el 99 % de las veces: se debaten por todos los medios posibles para alcanzar tierra firme. Para nutrirse, el ser humano difiere grandemente según sus principios espirituales o de higiene o de simple moralidad; el 50% de la humanidad es vegetariano y el 50% del mundo está todavía en el estado del hombre primitivo que se alimenta con carne animal, pero todavía en la necesidad de manutención el estado de cada quien puede ser considerado como 75% semejante en la cantidad, en el número de comidas129 y en la reacción frente al alimento en lo cual un buen número de gentes se comportan diferentemente, y no como en el caso del hombre que cae al agua, que observa la misma actitud dentro de un 99% de casos. Finalmente, en lo que toca a las necesidades sexuales son todavía mucho más diversas. Si la necesidad de luchar para conservar la existencia es idéntica para casi todos (por no decir que para todos), y la necesidad de alimentarse ya admite bastantes aiferencias, en lo que se refiere a materia sexual, lo que es urgencia para unos, resulta anormalidad para otros.

Sobre todo hacia estas consideraciones es, pues, que todas 1as psicologías han dirigido sus investigaciones.

La cuestión sexual se encuentra en la base de todas las psicologías (y no insisto para hacer valer el caso en materia religiosa, puesto que todas las sectas incluyendo las cristianas contienen en su base una problemática sexual).

La vida sexual ha llegado a ser un misterio para cada quien, el mundo habla de luchar por la vida, del mantenimiento por la nutrición, pero jamás del problema más importante: el sexo.

SEXO, del latín seco (yo corto, separación) expresa la idea de una diferencia de género. Esta diferenciación no existe en espíritu sino solamente en la encarnación carnal y entonces, diremos a la manera de una discípula que me escribió últimamente: “¿Deberemos procrear siempre de la misma manera?”, la idea general está limitada a poseer esta única salida. ¿Cómo aceptar el hecho de que todas las religiones protegen más o menos las relaciones sexuales haciendo vivir así al mundo en el pecado, y que por otra parte no se ofrezca una explicación más clara de otras posibilidades?

SEX hace pensar por medio de una lógica deductiva en SEIS (dejo sin comentar el “El Creó Seis”, en el principio “El Crea-Baereschit”). Dicho número SEIS (fuerzas equilibradas entre macrocosmo y microcosmo) es muy simbólico en el principio generador, aunque también podemos pensar más simplemente que tenemos cinco sentidos, cinco sentidos perfeccionados, y que el sexto se hace presente como sentido creativo.

El cruzaos y multiplicaos del Génesis no es por cierto la recomendación del acto sexual ordenado por Dios a sus hijos Adám y Eva mediante una acción normal, que engendra inmediatamente este hecho en razón de que se encuentren dos seres de género distinto. Este mandamiento es relativo más bien a la para encontrar los valores secretos de los números.

El sexto sentido, el sentido de la creación debe estar especialmente en la carne, una vez que se sabe que el espíritu es creativo. Conocemos por ejemplo, el principio que forma el “alimento proyectado”, la creación de un ser o de un objeto por la fuerza únicamente del pensamiento, ¿y por qué la humanidad no ha de alcanzar el principio de crear del mismo modo que algunos yoghis que tienen ese privilegio? La Humanidad podrá perpetuarse sin el acto sexual corriente y directo, por medio de la sublimación del ojas (semen creativo).

Existen una multitud de métodos para estos principios de creación según diferentes modalidades supranormales (estudio de laya-kriya-yoga), pero la defensa del acto sexual ante las gentes que no comprenden dicho sentido, llega a ser casi un crimen a pesar de que ven todas las deformaciones que engendran esas abstinencias. La mayor parte de los asilos de alienados están llenos de gente cuya vida sexual ha sido contrariada por la moral, la educación familiar o religiosa y el estudio de un mal llamado misticismo que no hace sino perturbar los espíritus de las almas sensibles.

La continencia sexual no debe ser practicada sino con pleno conocimiento de causa y con una meta muy definida para emplear esta energía siempre existente hacia otro objetivo que no sea el placer de los sentidos como se le llama generalmente. Está muy bien definido en la Yoga que ello puede ser practicado por todo el mundo: se ve muy mal entonces que un hombre o una mujer casada se rehusen a sus deberes conyugales, pues ellos pueden estar abstemios definitivamente, siempre y cuando conjuntamente estén de acuerdo con el fin de perfeccionar sus experiencias. El brahmacharya es la primera vía real a tomar a fin de realizar las posibilidades de la sublimación, la cual una vez cumplida, será: o una experiencia a retener formal o temporalmente, o un retorno que se elige a la vida corriente con todas las consecuencias que ello implica. Los bhautika-yoghis son los ascetas que retornan a la vida social, y que recobran las funciones biológicas llamadas normales, pero con la posibilidad de ayudar a quienes entran en contacto gracias a una energía que saben dirigir especialmente, practicando un determinado método de yoga (práctica secreta) el cual les permite no derramar la energía sexual en el acto de copulación sino por el contrario ayudar, desarrollar e iluminar.

La Santidad no ha tenido jamás nada que ver con el acto sexual, quien habla de yoga no habla de abstinencia sexual, una vida conyugal no es un obstáculo para la evolución espiritual en tanto que ella sea comprendida y organizada. Resta, sin embargo, el acto de experimentar el control de los sentidos y por otra parte la libertad del coito no engendra la necesidad del exceso, cada quien elige según sus necesidades, sus exigencias, sobre todo según la meta a perseguir, y recordando principalmente no hacer nada sin la perfecta comprensión del por qué. Es preferible ver un ser sin restricciones y viviendo de acuerdo con la naturaleza aún en sus deseos de satisfacción animal y no ver pulular por el mundo gentes frustradas, completamente introvertidas, presentando horribles rostros de muertos vivientes errando sin placer de la vida y no encontrando más la realidad de la existencia, conteniendo sus aspiraciones físicas bajo la apariencia de un ideal místico cuya ignorancia se demuestra por la falta de serenidad.

Así pues, la Yoga constituye un perfecto conocimiento de las diversas experiencias de la vida, los métodos en el fondo importan poco, pero hay que señalar, sin embargo, la necesidad de un conjunto de sistemas y por este hecho es indispensable pasar por los diversos estadios de las realizaciones de la sabiduría, Pienso que ahora se comprenderá suficientemente lo que he querido definir presentando el YUG bajo el aspecto de una doctrina, la cual de hecho existe, pero que no había sido jamás objeto de presentación en el mundo, no era aún el tiempo, la Humanidad no estaba lista, y creo firmemente que los Hombres de esta generación ya están preparados en general para la concepción aceptable de todo lo que constituye el Yoghismo.



* * *





Cuál es el primer mandamiento, preguntó un escriba al

Cristo. Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón,

con toda tu alma, con todo tu pensamiento y con toda tu fuerza.



Es la enseñanza dada por todas las religiones. Los judíos tienen como primer principio que su Dios es el Dios de todo el mundo y que rindiéndole culto o no, no cambia ello en nada puesto que se comprende muy bien que los no judíos pueden ser salvados igualmente según el principio de universalidad enseñado por el Patriarca Abraham quien fue el primero en proclamar la Paternidad de Dios. La primera “creencia” del Judaísmo es: Yo creo con completa Fe que el Creador es el Autor y Guía de todas las cosas que han sido creadas y que solo El hace, hizo y hará.

En tanto que los cristianos reparten su Dios en varios personajes, el Dios de Israel es UNO e Indivisible. En igual forma el Dios de los musulmanes, el cual es declarado como el solo y absoluto Maestro del Universo (El-Hamdu Lillahi Rabbi el AAla-min) y es a El al que los mahometanos dan gracias cinco veces por día. Eso mismo enseñan los Brahmines, quienes sostienen que el solo pronunciar el nombre de Dios es adherirse a su culto.

Se sabe que el Señor Krishna decía que no importa la forma de decir el nombre de Dios, rindiéndole homenaje o insultándolo, con tal de demostrar su existencia pronunciando su nombre.

Amar a Dios con todo su corazón, su alma, con todo su pensamiento y su fuerza es vivir para El a cada instante e intensamente. Practicar su religión una vez por semana no es verdaderamente rendir homenaje a la divinidad! El Yoghi se perfecciona con el fin de tener mayor fuerza; sus prácticas disciplinarias lo llevan a un control del cuerpo y del espíritu que es lo único que lo hace capaz de “amar a Dios con toda fuerza, con todo el pensamiento”. Su corazón está cerrado a los bienes de este mundo y su alma dirigida enteramente hacia un solo punto, lo cual un místico, un religioso, un iluminado o un filósofo no puede hacer. ¿Cuál es la religión o filosofía que enseña y proporciona los medios de semejante posibilidad? El Cristo da un mandamiento y las Iglesias se contentan con repetirlo sin ofrecer un método, el pobre mundo va a perderse, eso es seguro, ninguna filosofía ha sido capaz de preverlo en el curso de los siglos, todo se ha quedado en forma subjetiva, pero el Cristo dijo: Amar a Dios con todo su corazón, es, pues, con la abnegación de todo otro amor (San Lucas, XIV, 26 y 27), aun el de sí mismo, con toda su alma, es el psiquismo en este caso, toda la psicología que debe tender hacia esta intención o aún llegar más lejos y entender por “alma” (los chakras) la materia plástica, es decir, el “doble”, los centros nervofluídicos del cuerpo físico, ofrecer, pues, la iluminación completa, nacer psychicon aun cuando se haya sido sembrado somaticon, como diría San Pablo. Y digo: con todo su pensamiento y ello da a comprender la Yoga, el pensamiento siempre unido, el Yug, la identificación y finalmente: con toda su fuerza se trata precisamente de la forma física, es pues, necesario perfeccionar el cuerpo para estar apto a ofrecer algo decoroso a Dios. Estamos cabalmente en presencia de la Yoga, el único sistema que proporciona el método completo, en fin, la posibilidad de seguir el mandamiento dado por el Cristo, la unificación de nosotros mismos con Dios, la realización de que nosotros no formamos sino UNO, es la Ligación, la comunión, la re-integración: el YUG.

No es mi deseo extenderme en el acto de amor que constituye el amar su Dios... Evidentemente todo el mundo comprende que no se trata del amor habitual y corriente, ni del deseo de agradar, ni del sentimentalismo o afecto corriente, sino del amor universal, del amor místico, del amor santo, etc.. . . y aun en ello se asimila mal la idea de este amor y el mundo habla del amor como fuente principal en la búsqueda del gran problema a resolver. De hecho no se trata en nada de eso, el amor, aun en su forma más elevada, no pasa de ser un código moral. Amaos los unos a los otros da a comprender: entiéndanse, compréndanse, asimílense los unos a los otros.

Dios otorga a Jehsu Christo dos de los Atributos de la absoluta perfección: Verdad y Existencia. Estos atributos lo hacen Divino, pero en lo que concierne a su atributo moral: el Amor, él fue humano, así pues, “imperfecto” en cierto modo. El mismo, además, dijo que El no era perfecto, y que sólo Dios lo era. Su Misión que se extendía gracias al atributo humano del Amor, existió, sin embargo, para revelar un atributo divino, la Verdad, por medio de la enseñanza de la Existencia (frecuentemente mal traducido por “Vida”, lo cual es completamente diferente y no una cualidad Divina sino humana).

Como terapeuta célebre (terapeuta fue también el apelativo de determinados Esenios, los cuales no vivían recluídos sino que viajaban enseñando y curando) no siempre curaba para tener grandes éxitos en sus curaciones (ver Marcos I, 34) sino para enseñar que el espíritu es más fuerte que el cuerpo (Lucas XII-4) y que es del estado mental del que debemos preocupamos más. La enfermedad es debida ciertamente, en gran parte, a nuestro desequilibrio psicológico, por lo tanto, es a un restablecimiento principalmente psíquico que debemos orientar nuestras búsquedas. La medicina anticuada consiste únicamente en una síntesis de anatomía y patología. Por su parte las religiones de nuestros días insisten únicamente en el carácter espiritual o como también algunas filosofías perciben solamente el lado material del organismo. Con respecto al ser humano debemos inclinarnos hacia su composición total, tanto biológica como psicológica, y eso es lo que enseña la Yoga.

La psicología freudiana ha dado un considerable impulso a este asunto; la interpretación de los sueños por el célebre profesor de Viena ha sido una fuente de importantes revelaciones.

Ya Aristóteles (385 a. de J. C.) había escrito un libro sobre los sueños y su interpretación. El fenómeno del sueño o del ensueño no es una simple incidencia en la vida del hombre y existen ciertamente algunas cosas más importantes aún que un simbolismo del inconsciente, siendo precioso a este respecto el entrenamiento de acordarse de los sueños, lo cual permite recordar y extraer provecho de las escenas vislumbrando la consciencia dormida. Hay que preguntarse a veces si el sueño no es una especie de auto-sugestión de la inconsciencia; en efecto, el sueño es muy frecuentemente la reminiscencia de recuerdos emplazados en el interior muy profundo del yo íntimo. El problema de la autosugestión siempre ha sido muy importante en las religiones. Particularmente el cristianismo aplica medios muy sencillos para despertar el sentido auto-sugestivo entre sus adeptos; el arte por medio del cual la Iglesia ofrece su arquitectura, la música, los incensamientos, los cánticos, en fin, todo un ambiente, es preparado para llevar a los miembros de la comunidad a una idea que la mente aceptará más fácilmente bajo el efecto psicológico producido. Es en cierto modo una hetero-sugestión, es decir, una idea sugestiva proveniente del exterior que prepara así la sugestión personal (auto-sugestión). El mecanismo es simple: se acepta previamente la idea como posible, luego como razonable y finalmente es el valor completo reconocido comoVerdad.

El Profesor Coue ha descrito suficientemente ese método, por lo cual, prescindo de dar ejemplos de la transformación operada por medio de la sugestión.

Lo opuesto a la auto-sugestión, el enemigo en cierto modo de este estado mental, es la práctica Yoga en general, porque la voluntad juega todo el papel. Desde las primeras disciplinas de la Hatha-yoga hay que habituarse especialmente a glorificar el Libre Albedrío por medio del establecimiento de una fuerza del pensamiento que domine los hábitos, las costumbres, el corriente mecanismo al cual responden la mayor parte de los humanos. Trascender los complejos, los tics, las manías, es el primer trabajo que debe ser dominado para poder analizar en perfecta consciencia el “yo” que deberá desapegarse de todas las personalidades extrañas o individuales, pues vivimos generalmente bajo un tropel de mecanismos, una especie de automatismo rige la vida tanto fisiológica como psicológica del individuo. La Yoga le ayuda a trascender este estadio y a realizar su potencialidad escapando al tipo de hipnosis bajo el cual evoluciona.

Es para oponerse al Determinismo de la mayor parte de las religiones que el sistema Yoga viene, no como una creencia, sino como un método de realización personal. y no está basado en la necesidad de creer, es decir, en los principios religiosos de aceptar ciegamente algo sin saber exactamente qué es, puesto que creer es pensar que un hecho puede ser o no ser, y no existen verificaciones sino una “creencia”.

Evidentemente se puede decir que la Fe sí juega un papel en el método del yoghismo en tanto que se trata de tener confianza en sí mismo, es decir, que es indispensable armarse de una potencialidad supra-normal, digamos una fuerza divina como dice la Epístola de San Pablo, a los Efesios (cap. VI, vers. 11), la armadura de Dios, de aquello que nos debemos revestir, según ese gran Instructor cristiano, y lo cual es posible y está a nuestra disposición, la armadura del plan divino, las fuerzas supranormales para luchar, no contra el cuerpo (ver vers. 12) sino contra la ignorancia (el príncipe de las tinieblas a que alude el vers. 13).

Por tanto, el espíritu que no ha realizado que él es Dios no puede resistir los “días malos” (vers. 13), es decir, las malas influencias, los días nefastos (cuando las configuraciones planetarias son maléficas). La Yoga es el único método que ofrece la posibilidad de escapar a las influencias astrales, salir del Zodíaco, trascender la zona influencial, escapando primeramente a las costumbres, a los hábitos, a los conceptos limitados, etc. (zodíaco mental), y finalmente, escapando al mecanismo de la colectividad. El Karma puede ser así modificado por medio de la realización de la Unión: Jivatma-Paramatma, digamos: Realización...



* * *















17 DE AGOSTO DE 1952

Antes de concluir definitivamente, hago una pausa y a título de divertimiento he tomado hoy algunos libros entresacados al azar de la biblioteca y los cuales me han hecho pasar una jornada de lectura. “Psychology in service of the Soul” de L. D. Weatherhead, “The Higher Power you can use” del Prof. Mac Donald Bayne, “So send I you” de O. Chambers, y tengo ahora como cuarto libro “The True Christian Religion” de Emanuel Swendenborg. Estuve leyendo esta mañana durante mi ligero desayuno la revista japonesa del Ananai-kyo, y mi conclusión es idéntica a aquello que he sido llevado a constatar desde hace mucho tiempo: hasta el presente ha sido una exposición incompleta de teorías y naturalmente no tengo la pretensión de proporcionar una teoría completa (sobre todo en esta obra), pero sostengo que ella existe y que está al alcance de cada quien. Claro está que la vía intelectual es muy difícilmente realizable en razón de su extensión casi inconmensurable. Creo tener una facultad excepcional en lo que respecta a la rapidez de lectura, inclusive hubo un tiempo en que tuve el hábito de tener sobre mi mesa 3 o 4 libros que yo leía al mismo tiempo. He perdido un poco de mi habilidad de esos días en que jugaba ajedrez, establecía un problema de ciencia planetario y consultaba los textos teológicos para no perder el tiempo! He leído muy poco en estos últimos años y he llegado a pensar, como otros muchos, que los libros no enseñan gran cosa y que el verdadero conocimiento proviene de una escala más elevada por medio de un sistema de realización intuitiva, aunque aquí difiero, tal vez, de mis contemporáneos que han llegado a la misma conclusión pero no en cuanto al método para alcanzar esta realización intuitiva que, por lo demás, no se presta para detallarla en este instante. Uno se lamenta de la complicación que hay acerca de la Verdad, Dios debe ser algo al alcance de cada quien, claro está, y por mi parte me apresuro a contestar: si, la Verdad es simple, pero se escapa en cuanto se quiere volverla a su antojo o interponer el menor motivo, excusa o condición a la realización, la cual se opera en forma muy sencilla. Lo he dicho tan a menudo que no se si es aun necesario que insista en el asunto: la Verdad no Puede pertenecer al Pasado (porque NO SERIA YA la verdad). ni al Futuro (porque NO SERIA TODAVIA la verdad) sino que ella debe pertenece necesariamente al PRESENTE. Olvidar, pues, el pasado y el futuro (escapar del tiempo y del espacio), en otras palabras, desapegarse del mundo físico, es el medio por el cual se constata que nos encontramos en el orden del presente eterno y no limitado (la consciencia universal) en plenitud de contemplación con Dios (samadhi). Cada vez que se emite esta idea, la respuesta no se hace esperar y cada quien responde: “pero mi esposo me está esperando”, “pero mi esposa me necesita”, “yo debo, sin embargo, pensar en mis niños”, “hay tal o cual cosa en la que debo trabajar”, etc... Todas las futilidades de las respuestas ignorantes a las cuales San Lucas ha respondido principalmente en el versículo 26 de su capítulo XIV y de lo cual todos los Instructores han hecho mención. Pero si se empeña en querer otra cosa, pues bien, entonces hay otra cosa y es el programa ofrecido en los Colegios Iniciáticos que he organizado con las materias más diversas de estudio (astrología, psicología, esoterismo, teurgia, teosofía, teología, hermetismo, simbolismo, magnetismo, hipnotismo, psicoterapia, metafísica, metapsíquica, arqueología, arqueometría, geometría esotérica, guametría, música, pintura, misticismo, etc.... etc....).

En todas estas materias está ciertamente la Verdad, pero la Verdad es simple y debe ser realizada instantáneamente sin mayores consideraciones de conocimiento, el cual no está a nuestro alcance mientras no lo hayamos sabido Realizar plenamente quedándose las doctrinas como simples fuentes de documentación, al igual que esta literatura que he leído hoy, toda ella atrayente, aportando un punto de vista muy interesante que considerar, pero que concluyen exentos de posibilidad práctica, sin ofrecer jamás una síntesis de realización. Tal vez Yug, Yoga Yoghismo, tenga mejor éxito en este caso.

Evidentemente mis escritos vienen a trastornar un poco las morales; el mundo vive con la idea del pecado, la libertad está más que limitada por el qué dirán en todas partes, las gentes se limitan a sí mismas en una especie de moral hipócrita o bajo una especie de código que define “lo que es bueno”, y a este respecto me agrada mucho el pasaje de “Psychology of the Soul” (pág. 176).

Sex hunger is not more wicked than hunger food, unless you become morbid about it, and by gloating over it, and by turning it towards a perverted goal, you make it into sin. It is interesting to notice that when Jesus said: “Every one that looketh on a woman to lust after her hath comitted adultery with her already in his heart”. (Matthew V, 28). He used the greek word gunaika which often means “married woman”, and many scolars think of the phrase is “Whose looketh upon a woman, with the intention to lust”, which is a very different thing from the mere stirring of physical feeling. Sex feeling by itself is not sin”. Cuya traduccióo al castellano es: “En el apetito sexual no existe mayor malignidad que en el apetito alimenticio, y a menos que usted culmine en morbosidad con respecto a él, lo atisbe con admiración, lo haga girar hacia una meta pervertida, usted no lo hace con pecado. Es interesante señalar que cuando Jesús dijo: “Cualquiera que mire a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. (Mateo V, 28), usó la sutil palabra gunaika la cual frecuentemente significa “mujer casada”, pero muchos escolares piensan en esa frase como el que mira por encima a ima mujer con intención sensual”, lo cual es algo muy diferente a la incitación pura del tacto físico. La sensación sexual no es por sí misma un pecado”.

Poco a poco los psicólogos aportan al mundo una visión más amplia de las cosas y las libertades naturales cada vez son menos consideradas como anomalías; una mayor independencia reina cada vez más y más.

Pero evidentemente, aún se escapa la apreciación de todo un mundo, lo cual es un tema del segundo libro que he mencionado al comienzo del capítulo, pues todo lo que da al mundo las formas físicas son las vibraciones densas de todo aquello que está situado entre 34 y 64 ondas por pulgadas, lo cual hace creer a muchos que es lo único existente, siendo que forzosamente una multitud de cosas permanecen en lo invisible (por encima y por abajo de esta gama de vibraciones citada) y que no por ello deja de ser perfectamente existente.

Con referencia a la serie de estudios misionales de Oswald Chambers, realmente nada nuevo está expuesto, es la concepción infantil de una religión pobremente expresada. Hay que observar, por ejemplo, que las religiones poderosas como el budismo y el brahmanismo no tienen misioneros, el judaismo tampoco. Su profundidad de conceptos y sus sólidos fundamentos no requieren de propaganda o de publicidad escandalosa por parte de miembros religiosos que toman a veces el aspecto de agentes comerciales.

En “So Send I you” se encuentra bastante bien definido un comentario acerca de Mateo (capítulo XIV, versículo 19), el cual se resume al decir, que andar sobre las aguas parece ser muy fácil en comparación de andar sobre la tierra enseñando la doctrina de Cristo. Eso es un hecho, puesto que hacer llegar la luz a la multitud que desea continuar revolcándose en el fango no es de lo más fácil, pero también sería necesario, tal vez, explicar en qué consiste esta Luz y no ofrecer solamente una imagen que representa un Mesías del cual nadie realiza plenamente la Misión o la Razón. El gran público se deja fácilmente llevar por un efecto de sentimentalismo o a través de sus facultades sugestivas, lo cual requiere desde luego ser analizado en un tratado especial. En fin, es indispensable un método y no una conversión, el mundo requiere un sistema y no una creencia.

Aún es indispensable también que dicho sistema sea comprendido antes de que llegue el tiempo en que degenere en un dogma. Yo extraigo de la “Verdadera Religión Cristiana” de Swedenborg: “El Unico Dios es llamado Jehovah, etc...”

¿Qué es exactamente Jehovah? Habrá que comprender antes que todo, la significación de este Yod-He-Vaw-He, que dicho autor no explica en su obra dando así lugar a enormes deformaciones. El gran sueco Iluminado continúa (página 27): “Jehovah significa “Yo soy...” y es evidente que Dios haya sido llamado de esa manera desde los tiempos más remotos, según expresa el libro de la creación (o Génesis ... )”

Eso es correcto; encontramos en el primer capítulo del Génesis la palabra “Dios”, pero en cambio en el segundo capítulo encontramos súbitamente (vers. 5): “Jehová Dios”; en la edición francesa: “Dios Eterno”; en la edición inglesa (King James, version) encontramos: “Lord God” (con la salvedad de que LORD está escrito con letras gruesas para llamar la atención) .

¿Por qué la versión francesa (de Louis Segond) indica: “Eternel'” y en el inglés encontramos “Lord” (que quiere decir “Señor”?) En la Santa Biblia inglesa moderna de Ferrar Fenton tenemos: “EVER LIVING” (Siempre Viviente) en lugar de “Lord” y también con caracteres acentuados para darle valor a la idea. Desgraciadamente carezco de otras Biblias a la mano, pero recuerdo haber consultado las versiones en holandés, en escandinavo, en español, en alemán, en ruso, en griego, en latín, etc... y haber encontrado numerosas diferencias en las palabras que deberían, sin embargo, expresar una misma idea con un sentido plenamente definido. De hecho, se trata algunas veces de un significado completamente opuesto a lo que fue en el original.

Si vemos la Cosmogonía de Moisés, de la cual esta parte de la Biblia fue tomada, encontramos en toda la primera parte del Sepher Bereschith la palabra Elohim, en tanto que en la segunda parte vemos aparecer la palabra Ihoah (es decir, Jehovah).

Este término Jehovah es evidentemente de una importancia capital en las investigaciones místicas, porque El es Dios en una manifestación diferente de Elohim como es llamado primigeniamente al comienzo de los tiempos.

Jehovah es la deformación de IEVE: los cuatro Elementos de la antigua Física, el Valor Simbólico en quintaesencia de YNRI, es también el Azoth o la Sagrada Torah así como todo el resto del Cuaternario que hemos ya considerado con anterioridad.

Así, pues, Yod-He-Vaw-He (IEVE) es el testimonio del Adamah unido a Eva, se refiere entonces al Yod primigenio unido al nombre de la primera mujer; el nombre de Dios (Jehovah) I E V E es así materializado por los dos primeros humanos (Adam simbolizado por el Yod y Eva) significa en su sentido literal Yo Soy, puesto que nos es dado que somos siempre el Adam o la Eva.

Se observará que la palabra “mujer” es empleada en la Biblia desde el tercer capítulo del Génesis y es hasta entonces que aparece el nombre de Eva (vers. 20). Vemos en el texto original: “Wa-ikera ha-Adam shem Aisheth-o hawah chihiwá halth aencholhai” (y él, Adam, asigna nombre a su esposa-intelectual130. Hewa131, a causa de que ella era la madre de toda su existencia) (and he designated Adam for name to the intellectual-mate-of-him, Hewah, because it was the mother of all existence).

Este Yo Soy, a través de la idea emitida en esta forma, presenta la explicación de nuestro estado de SER entendiendo por ello el hecho de existir, encontrarse constantemente en el estado PRESENTE. Por una parte tenemos que comprender que la matriz, la madre de todas las cosas es el verbo ser eternalmente en acción y representado por Dios en la formación de Eva (mitológicamente una primer mujer) y la confirmación de existir de hecho mediante la idea del Yo que Dios hace vivir alegóricamente a través de Adam (creación humana original).

Es muy conocido que Jehovah significa Yo Soy", dice Swedenborg, sí, pero olvida que el mundo ignorante no comprende la primera idea de esto y entonces un tropel de conceptos llegan a injertársele.

Tenemos en primer lugar el “Pienso, luego yo soy”, de René Descartes, enseguida el “yo soy” materializado en el egocentrismo, o espintualizado en el Jéhovah de los judíos, en fin, varios grupos han acaparado el término mismo “Yo Soy” para establecer el título de alguna nueva escuela de psiquismo entre las cuales he visto a los pobres alumnos debatirse en medio de un horrible estado hipnótico, pretendiendo estar en relación con los “maestros elevados”, o bien haber realizado el “yo superior con una especie de autosugestión repitiendo las palabras “yo soy”. La mayor parte de estos estudiantes, desde luego, ignoran completamente de dónde proviene el término mismo. Hablé con una alumna que desconocía a René Descartes y tampoco se daba cuenta que rendía culto a un Dios de concepción judía, y que además hablaba del Conde de San Germán sin haber visto jamás la menor lección o extracto de la Trinosofía; en fin, en medio de una mezcolanza de espiritismo con una documentación tomada de aquí y de allá, esos “maestros” dan como pastura un terrible caldo de ocultismo que ocasiona sufrimientos a las pobres gentes sin suficiente preparación. Es en los Estados Unidos que comienzan estos grupos generalmente, los cuales envían enseguida sus lecciones a todas partes. Los americanos están muy ejercitados en este sistema de venir a buscar principalmente en Francia, los fundamentos de las enseñanzas esotéricas y con una diestra dosis formar un catecismo muy sugestivo.

Las posibilidades en el pronunciamiento del “Yo Soy” son muy variadas según lo que con ello se comprenda. Se afirma la pernsonalidad (el yo egoísta), se venera a Dios según la concepción de los hebreos. Jehovah (y las mismas sectas cristianas usan en sus misiones el nombre de Dios de acuerdo a esta idea), o se adhieren a la filosofía cartesiana, etc...

Es muy conocido que los descendientes de Abraham habían olvidado el nombre de Dios durante su permanencia en Egipto y fue nuevamente transmitido al pueblo por medio de la ensefíanza de Moisés. El Gran Instructor interroga por sí mismo a Dios (Exodo III-13) sobre cuál es su nombre y es entonces la respuesta de Dios mismo (vers. 14): Yo Soy El Que Soy (en la versión inglesa él dice: I am THAT I am, y la edición de F. Fenton da: I am WHAT I am) y una vez más uno se pierde en conjeturas...

Evidentemente siempre se puede afirmar Yo Soy si se piensa que es el nombre de Dios puesto que estamos hechos a su imagen, somos El.

Ya he discutido este pasaje (Génesis I-26) que no solamente ha sido transcrito a diferentes idiomas con diferentes palabras sino que aún el sentido ha sido cambiado en diversas ediciones. Recurramos, pues, una vez más al original.

Wa-iaomer AElohim nahasheh Adam be-tzalleme-noú chide-mouthe-noú, wire-ddou bideggath ha-lam-w’be-hoph ha-shamaim, w’ba-behemah, w’ bechol-ha-aretz w’be-chol-ha-remesh ha-remesh hal-ha-Aretz”.

Y el dijo, El-los-Dioses, hagamos a Adam a la sombra nuestra, conforme a la acción semejante-a-la-nuestra: y ellos tendrán el cetro entre los peces de los mares y las aves del cielo y entre el género de los cuadrúpedos y entre toda la animalidad terrestre y entre toda vida que se mueva sobre la tierra”.

And He said, HE-the-gods, we will make Adam in the shadow of us, by the like-making ourselves, and they shall hold the sceptre, in the spawn breedíng kind of the seas, and in the flying-kind of the heavens, and in the quadrupedly-walking-kind, and in the whole earth-born-life, and in all moving-thing crawling-along upon the earth”.

Hagamos al hombre a nuestra sombra, por consiguiente, de acuerdo a nuestro reflejo (similitud entre macrocosmo y microcosmo). Hay que observar, por ejemplo, el empleo del Adam (el hombre universal) y enseguida: y ellos tendrán, expresado en plural esta vez. Ellos tendrán el cetro, es decir, ellos reinarán (cetro como el de los soberanos, de los reyes, como ya he mencionado precedentemente).

No se si esté claro para todo el mundo, pero me parece que ello da algunas luces sobre el problema de Dios haciendo al hombre a su imagen. Se esfuma la impresión de que Dios y el hombre son dos cosas separadas y se comienza a realizar la Unidad en estas dos diferentes manifestaciones (y ello mismo puede ser también un asunto de Ilusión, el maya oriental como siempre).

Hemos visto el problema de las formas y, en verdad, muy poca cosa se sabe acerca de dónde está la realidad, el espejismo está siempre presente, lo efímero, lo falaz.

Leo además en “La Verdadera Religión Cristiana” (en el capítulo “Dios el Creador”): “Cuando Dios creó el Cielo y la Tierra, El descansó el día del sabbath...”

Supongo que es innecesario que yo de mi punto de vista sobre la “creación” del Cielo y de la Tierra, he hablado suficientemente de que se trata del PRINCIPIO de Arriba y del de Abajo, pero en lo que se refiere al sabbath reina a menudo una falsa idea que es conveniente desvanecer un poco. Los hebreos tienen la costumbre de contar sus días de la semana y “sabbath” significa simplemente “séptimo”. He oído decir, especialmente en los países anglo-sajones, que el “sabbath” corresponde al domingo!... Algunos sitúan ese día con respecto al sábado, pero hay que tener presente que no se trata en si de un día especial y que tampoco corresponde a nuestra enumeración de lunes, martes, miércoles, etc... Es un número y habría entonces que ponerse de acuerdo acerca de qué correspondencia establecer en la sucesión de días de nuestra semana.

La mayor parte de los textos dicen: “El reposó el séptimo día” (Génesis II-2), pero en el original de Moisés tenemos: “Wa-íchall Elohim baiom ha-shebini-melacheth oasher hasah, wa-isheboth baiom ha-shebihi mi-chol milácheth-o asher hashah”. (Y El, El-los-Dioses, consumó en la manifestación-fenoménica, la séptima, el acto soberano que El había ejercido, y El se restituyó a la manifestación luminosa universal, la séptima, después de que El hubo ejercido toda la acción de Su soberana potencia). (And he fulfillid, HE-the-Gods, in the light's manifestation, the seventh, the sovereing-work which He hand performed, and He restored himself, in the light's manifestation the seventh, from the whole severeing work which he had performed).

No es cuestión de sabbath como nombre de un día sino más bien como séptimo, y uno se pregunta cómo los traductores han llegado a semejante interpretación: “El reposó el sábado!” Eso existe así desde Swenderborg y aún antes del siglo XVII y los pensadores han extendido sus apreciaciones sobre estos temas que ellos ignoran totalmente.

Evidentemente, el “séptimo día” engendra una dificultad de explicación en lo que se refiere a saber cuál fue el primer día y los diferentes autores están en plena dificultad para ofrecer alguna teoría.

En Occidente, donde se usa el calendario solar, el comienzo del mundo debería ser considerado en relación con el domingo (día del sol), así el “séptimo” día correspondería al sábado (día de Saturno), con lo cual el fin de la semana sería el día del “Sabbath” (el séptimo), siendo entonces muy lógico descansar a fin de respetar los preceptos cristianos, y entonces uno se pregunta ¿por qué toda la cristiandad honra al domingo? Se toma en cuenta generalmente como primer día de la semana: el Lunes (día de la Luna) lo cual es una concepción judaica. En efecto, la Luna es el planeta primordial para los hebreos, su calendario está basado en el movimiento lunar (y no en el solar como el de los Cristianos). El primer día es, pues, para los Hijos de Israel el Lunes, el comienzo de la semana, lo cual señala como “séptimo”: el domingo en el cual debería ser la consagración semanal, pero he aquí que los judíos tiene el sábado por “sagrado”... ¿Entonces?.

El “séptimo día” está, pues, perdido en cualquier parte... y uno se pierde así mismo al quererlo buscar...

Insistamos una vez más en el texto original de la Biblia.






(Génesis II, vers. 3): “Wha-ibarech Elohim aeth-iom ha-shebihi, wa-ikad desh aoth-o chi b’o shabath”. Y Dios bendijo el séptimo día y lo santificó . . . (su existencia de El).

Esto es otra idea completamente diferente y con un razonamiento distinto, entonces por qué repetir de una manera idiota:

El séptimo día Dios creó el Séptimo” (el séptimo día Dios creó el Sabbath!...)132.

Dios (en realidad queda aún por señalar que es un dios diferente, pero omitamos esta cuestión) bendijo el séptimo día y EL SE santificó (santificó su existencia de EL a causa de que en ella El se restituía); es en esta forma que está expresado el texto hebraico. El retorna a su inefable deidad.

Nada impide respetar este séptimo día que es el retorno del Creador a su estado no-manifestado previo a lo creativo. Sabbath, Saturno, Siete:... concepto de reencarnación, estado final, muerte de un ciclo, retorno a otro plano.

Se recordará que aún en los Colegios Iniciáticos del Sur, las Escuelas de SA, aquellas que emigraron hacia el Oriente (pues los de AS, los Nórdicos, estuvieron más estancados), la enseñanza que ha sufrido una transformación, ha concluido un estado, ha proseguido a otro diferente, no se ha ASimilado a los otros principios occidentales sino que ha SAlvado el patrimonio iniciático habiéndole llevado hacia allá del mundo.

Las sectas de SA (que han llegado a ser SA-ma-ta, SA-mete, SE-mi-ti, semíticas), fueron consideradas más tarde como SAntificadas, como el pueblo bendito, el pueblo elegido (los escogidos).

Se puede, pues, hablar de un día santificado, un día de reposo si se quiere, pero no hay que inmiscuir una palabra hebrea que quiere decir, sábado para significar nuestro domingo (que es el primer día y no el séptimo día si aceptamos el calendario cristiano) y no decir sabbath al séptimo día si se sigue el antiguo principio semítico de que el día de la Luna (el lunes) es el primordial.

Para mí, de hecho, todos los días son santificados por el Creador y en la Yoga se comienza precisamente con una santificación al transmutar el primer centro nervo-fluídico (chakra muladhara) simbolizado por el planeta Saturno. La iluminación de las siete ruedas magnéticas se efectúa dentro de un orden que va de Saturno al Sol, puesto que la Involución (la encarnación divina en el hombre, la sombra de la Divinidad revistiendo al individuo, es Dios haciendo al hombre a su imagen) es del Sol (Brahma-Rundra) que el Alma Universal es descendida en el ser incorporándose por medio de los chakras hasta venir a reposar en la base de la columna (mula-dhara) caracterizada por Saturno, el cumplimiento del trabajo de Dios, el reposo del séptimo día, la séptima época terminada, los siete escalones descendidos por Elohim a través de los estadios del microcosmo: la Santificación de sí mismo, el SHABATH...







18 DE AGOSTO DE 1952

Decididamente llega un momento en que los libros no enseñan ya nada, esto es exacto y conozco esta reflexión que se hace un buen número de estudiantes en la búsqueda de la Verdad. Ella no puede ser expresada con ninguna palabra, es cierto. Sin embargo, antes de llegar a ese estado de rechazamiento de escuela, de libros, de maestros, etc... hay que formarse una opinión que no puede provenir sino de estudios muy profundizados de los textos, de las diversas concepciones y de los instructores que se han presentado en el curso de la evolución.

Desde hace mucho tiempo ya no leo libros, sin embargo, he recurrido en este momento a algunas obras para referencia, como también, y lo confieso, para situarme nuevamente dentro de las corrientes de las diferentes opiniones, y constato ay! que a menudo las obras aún siendo instructivas no aportan a pesar de todo la clave del misterio, el lector queda abandonado entre varios planteamientos y no sabe qué hacer: ¿dónde está el método de aplicación?. Se encuentra con diversas teorías y muy frecuentemente ellas convergen entre sí, hay que decirlo, solamente que el valor de las palabras cambia y la interpretación del significado es dejada arbitrariamente a la mentalidad de cada quien.

El gran iluminado escandinavo E. Swendenborg, del cual he hecho mención ayer, ha aportado indudablemente algo al mundo, pero he terminado esta noche su libro “La Verdadera Religión Cristiana” y debo decir que si el acercamiento entre la humanidad del siglo XVIII fue excelente, no sé si el valor de esos tratados haya sido todavía el mismo después del siglo XIX. El misticismo de nuestros días es una síntesis de intelectualidad unida a la experiencia personal, el filósofo no tiene ya necesidad de referirse a la Iglesia organizada para profesar su enseñanza religiosa, la religiosidad misma pertenece a otro orden. El intelecto, el conocimiento, el Saber en general ya no es el privilegio de unos cuantos monjes o de contados eruditos fuera de la religión, el hombre de la calle tiene algunas veces concepciones suficientemente amplias acerca de los diversos problemas científicos o filosófícos y el mundo actual requiere sobre todo una psicología trascendental en lugar de una religión (muy a menudo mal comprendida, hay que decirlo) a la cual él no puede adherirse dada la falta de explicaciones tangibles para su espíritu evolucionado.

Se comprende muy bien que el pecado original no es el acto carnal en el que se ha pensado muy a menudo debido a nuestra formación en el catecismo cristiano, más aún tampoco es un pecado conocer la Verdad pues, al fin y al cabo hay que decirlo, se comprende que ha sido queriendo “saber” por lo que Adán y Eva cometieron el crimen del cual es hoy responsable toda la humanidad! Se trataba de un árbol (el manzano simbólico) en medio del jardín del Edén al que no podían ellos tocar por ser el árbol de la Ciencia. ¿La Ciencia sería pues un pecado? El árbol, en efecto, enseñaría muchas cosas, este fruto prohibido es el conocimiento y se ve como malo; ¿por qué Dios habría de impedír a los hombres tener un intelecto?. . . y lograr, pues, la unión entre lo objetivo y lo subjetivo!

En su “Supplement” (Pág. 843) Swendenborg escribe: “Cada hombre hereda la perversión de sus padres, pero solamente muy pocos conocen dónde reside esta perversión. Ella radica en el amor por la posesión, en el amor de dominar, el cual si no es advertido, llega a convertirse en una ambición de dominio acerca de todo y, finalmente, desea ser invocado y adorado como Dios. Este amor es la serpiente que ha engañado a Adán y a Eva, puesto que dijo a la mujer: “Dios sabe que el día en que la comais vuestros ojos se abrirán y sereis vosotros como Dios”. (Génesis III, 4 y 5).

El autor continúa con una disertación filosófica y demasiado ocupado contra la teología de la Iglesia Católica Romana pasa en silencio el análisis de este pasaje bíblico tan importante.

En primer lugar observo que en numerosas versiones inglesas está expresado: seréis como los dioses (en plural) puesto que en el texto es: como AElohim que significa El-los-Dioses, entonces por qué desde un comienzo no se empleó los dioses puesto que a partir del primer versículo del Génesis está dicho: “En el principio, Aelohim creó ... etc...” Así pues también debería traducirse: “En el principio los dioses han creado... etc.. .”

Siempre esta manera ilógica de las traducciones demasiado libres; en efecto, muchas erratas han sido señaladas puesto que tenemos primeramente una biblia en su versión original, después una versión autorizada. después una rectificada, corregida, aumentada, etc... etc... Y no inmutable como deben ser los textos sagrados.

Por otra parte, en lo que concierne a “el día en que comáis”, observo que en algunas versiones se dice: “En el día”, lo que conduce a otra concepción pues en el día, en la Luz, en la comprensión, constituye lo opuesto a: en las tinieblas, en la ignorancia, etc. . . Aún “el día” es una definición que hace a su vez pensar: en un cierto día, en un dato fijo: el día, el período, la época en que asimilareis, etc...

Cuando se habla de serpiente (capítulo III del Génesis, versículo primero), está inscrito Nahash en el texto original, el cual literalmente se puede traducir por serpiente, pero el hebreo no siempre debe ser entendido en su acepción gramatical sino en la simbólica las más de las veces, pues sabemos que cada palabra (y especialmente en las lenguas antiguas y precisamente dentro de la idea oriental) tiene interpretaciones textuales, figurativas, etc. . . aún para nosotros a pesar de la pobreza de nuestras formas significaría: “El ansioso ardor era una pasión general en medio de la completa animalidad”.133

Una pasión, un principio ciego, el deseo, la envidia, el amor de saber, no es ya un simple reptil, sino un conocimiento. La serpiente, constituye para algunas razas el símbolo del Saber, de la Sabiduría misma al igual que en los textos antiguos y orientales, ¿y acaso no es algo benéfico más bien que algo maléfico? ¿Por qué lo hemos de interpretar como maléfico a causa de una serpiente? No es una afirmación que hago, simplemente presento los dos aspectos, no supongo nada sino que expreso una idea, eso es todo, hay que insistir muy enérgicamente contra las actitudes que toman los menos versados.

El nahash es sobre todo un principio, una idea, un plan mental opuesto quizás a Ionah (Génesis VIII, versículo 10), el cual ha sido muy mal traducido por “paloma!” Lo mismo que thebah traducido como “arca!...” Mencionemos por última vez el texto de la “Cosmogonía de Moisés” (transcripcion de Fabre d'Ollivet): “Y esperó otra vez un septenario de días más (períodos luminosos) y nuevamente envió a Ionah fuera de la Thebah”.

Evidentemente me sería indispensable escribir un libro especial para detallar completamente este concepto, ya que se comprende que expresa otro mucho, más importante que el de enviar una paloma hacia afuera de una casa flotante! Estamos sobre todo en presencia de una enseñanza de lo más esotérica y como en el caso de la anterior mención de la Ojas-Yoga con el método de la Laya no deseo divulgar los principios y omito los comentarios acerca de nahash, ionah y de la misma thebah, reservando para la enseñanza oral esta lección de la cual no hago sino recordar las bases.

No hay que considerar como coincidencias las analogías de esto último con lo que hemos analizado anteriormente (IEVE) pues los diversos pasajes (Mateo V, 28, Exodo III 13 y 14), Génesis II, 3), están en paralelismo dentro de la evolución iniciática y el acto sexual es para algo, pero muy diferente de lo que hemos aprendido hasta el presente. La unión de los dos principios (macho y hembra) tiene algo de sagrado lo cual ha sido profanado por una idea material sin duda, natural, y de aquí este término de EVA para la primera mujer y del cual el simbólico Adam, reemplazado por la letra YOD en el esoterismo, es la clave de la función. Esta relación en sus diversos aspectos puede ser Ionah o Nahash, (puro o impuro) el estado mental durante el coito (la simbólica Thebah) que proporciona el resultado de la fusión de las dos polaridades (Adam y Eva en el Yod unido a He-vaw-he) para obtener la Iluminación, el YUG.

Los hombres se han adherido a diversas religiones, se han atado a diversos dogmas, han dado su vida por creencias de las cuales la mayor parte de las veces no han comprendido nada, y yo bien confieso que no ha de ser gracias a mi presente exposición, que el mundo sea salvado, estoy lejos de esta pretensión, yo intento traer más bien un llamamiento que una verdadera dilucidación.

El ser humano oscila de una a otra limitación sin darse cuenta casi nunca. Está muy bien creer en una idea en tanto que ella pueda proporcionar la paz, ¿pero está verdaderamente el mundo en paz? El ser en particular ha vencido verdaderamente el estado caótico en el cual se encuentra delante del menor problema? Las religiones son escuelas de moral que algunas veces ofrecen una bella disciplina, pero que no resuelven el problema central: la Vida.

Si queremos vivir con el propósito de perfeccionamos y preparamos a existir verdaderamente, se hace necesario a todo trance un código, una doctrina, e indudablemente el mundo necesita ser orientado hacia una mejor comprensión de las relaciones de los unos con los otros. Cada religión o sistema filosófico aporta una nueva subjetividad, pero olvidan la realidad de la Vida que es para muchos la única inquietud. En lo que concieme a los que no creen en la vida, los que se retiran del mundo con una creencia en un principio etemal, la cosa ya está hecha: ellos no piden nada, ellos han encontrado la solución a sus males, ¿pero son ellos numerosos? Algunas cuevas en el Tíbet están ocupadas por ascetas de este género. He conocido estas cavemas en las rocas de los Himalayas donde viven Sabios en meditación, pero aparte de este puñado de seres que han realizado, son muy pocos los privilegiados que recorren el mundo cumpliendo una misión bien definida, aquellos que han tenido la dicha de la realización y se entregan ahora a la ayuda y asistencia de sus hermanos para hacerlos probar también el Néctar Sublime.

Sin embargo, el mundo está poblado más que todo de hombres que no anhelan sino llegar a las Alturas de las Cimas de la Espiritualidad, ¿pero cómo?... ellos requieren previamente el aprendizaje de la Vida a fin de que la dejen por la Existencia.

Como sistema de vida, ninguna psicología ha sido apta hasta el presente para ofrecer, no digamos el gozo y la dicha, sino siquiera la Paz del mundo. Sí, desde hace mucho tiempo, muy largo tiempo, durante algunos milenios, se ha ofrecido un sistema de psicología basado en la Tradición Iniciática, para una civilización, una Era de calma a la cual hoy aspiramos nuevamente, y el único remedio sería recurrir a ese sistema sereno de los Colegios Iniciáticos, los cuales no son por sí mismos la solución, sino que preparan al género humano para una re-educación encaminándolo por el Sendero de la Completa Realización.

La psicología moderna (que es al mismo tiempo aquella antigua de miles de años) se encuentra basada en la exteriorización de la individualidad la cual debe aniquilar la personalidad, es la realización personal gracias a un método que puede satisfacer a todo el mundo sin consideración de creencia, de religión o de cultura, es la Yoga entendida en su significado verdadero, como he tratado de demostrarlo aquí. Es un conjunto de conocimientos unidos a una identificación del sí, no con un “yo superior” y un “yo inferior” como muchos lo imaginan. La Identificación es un estado de realización puro y simple, sin discusión acerca del espíritu, o de Dios, o del alma, una experiencia personal que comienza con el ser físico, con la salud, con los ejercicios que proporcionan un equilibrio en el mundo de la materia, antes de emprender la menor cosa en el plano subjetivo. El dominio metafísico se tomará en consideración después de haber establecido las bases de una cultura verdadera.

J. Krishnamurti ha definido bien esta necesidad de buscar la comprensión y no el confort. Se busca siempre un confort, sea en el mundo material o sea en el mundo mental y forzosamente sobreviene un día u otro la decepción. Para qué intentar satisfacer el espíritu cuando lo indispensable es sobre todo comprender el por qué y el cómo. Basta observar a todas las buenas personas que desfilan a la misa dominical para comprender que se encuentran en un estado que aspira a una quietud (que ellas reciben, es verdad). A la salida de la ceremonia, una radiante luminosidad recorre sus rostros, pero este estado al que han sido conducidas no es duradero. En el estado en que se encuentran, son como el sujeto del hipnotista que es feliz y toma en todo y por todo sus ideas como reales siendo que ellas no son sino infundidas por el operador y la decepción prosigue cuando el sujeto desciende de la escena del teatro donde fue hipnotizado.

La Verdad es algo que no es hermoso ni repulsivo, al igual que Dios no es bueno ni es malo, y la luz no está dentro de la religión o dentro del ocultismo. Se debe buscar la Verdad en una ilimitación eternal y no en una enseñanza, en una doctrina, en un libro, en una escuela, en una concepción y tampoco en la intelectualidad, en el arte o en la ciencia, sino que todo ello son perfiles que delinean el Camino, son etapas que ayudan a trepar por el Sendero. La Iniciación no es una ceremonia, un estudio más o menos complicado, sino que se trata de un estado de realización que debe adquirirse, y si bien eso se logra por medio de la documentación en los diversos estratos del pensamiento humano también es cierto que las materias a consideración no son el objetivo sino simplemente los medios.

Los miembros de algunas congregaciones declaran que son libres mediante estar bajo condiciones bien definidas, libres de obrar dentro del círculo de limitaciones del dogma a que ellos pertenecen.

El avestruz es el mejor ejemplo de semejante humanidad que esconde la cabeza en la arena para no ver el peligro: bajo un dogma, un credo, un templo, limitado a una creencia, el mundo en general se queda estacionado aquí o allá en la primera educación que corresponde a la instrucción infantil. Idénticamente a los caballos de tiro que en las grandes ciudades son protegidos de los sustos por medio de las anteojeras, así también los hombres rehusan ver la Verdad y es ciertamente el único remedio que se les ofrece como una poción contra el susto!

En vez de aguardar la desilusión por qué no tener un espíritu crítico, lo suficientemente fuerte para arrostrar la duda examinando los interrogantes acerca de sí mismo, en lugar de esperar a que la duda sea sembrada por otros en nuestro espíritu. Analicemos, estudiemos, tratemos de perfeccionarnos en los diversos dominios y tendremos entonces un edificio (y esta palabra está aquí elegida) concreto, el verdadero Templo de Dios (puesto que somos hechos a su imagen).

Este método tendrá como consecuencia el establecimiento de una verdad propia más allá del marco de las posibles limitaciones de las diversas sectas que han sido organizadas para canalizar el pensamiento del mundo. Sin embargo esta verdad enteramente personal irá a reunirse, estoy seguro, a la verdad también enteramente personal de tantos otros, pues habremos realizado plenamente la Luz e iremos a reunirnos a todos aquellos que hayan realizado también esa luz que reina en todas partes y, sobre todo, habremos establecido la verdadera INICIACION, la cual se opera por medio de la experiencia personal abandonando los prejuicios de sí mismo así como los de cualquier otro. La Unión con la gran colectividad es el reino del Espíritu Santo, la Consciencia Universal, el tercer estadio del Absoluto (Vida-Forma-Pensamiento). Nos restará formar esta consciencia, ya no en un egregor astral sino en forma tangible, puesto que el PENSAMIENTO es Creativo y obtendremos entonces el restablecimiento de nuestra verdadera FORMA; el movimiento ya no limitado a un número de vibraciones perceptible únicamente a la vista de nuestro cuerpo físico sino rebasando todas las limitaciones de colores, de luces, de tonalidades de nuestro mundo físico conocido, para existir en un mundo sin límites que nos hará verdaderamente VIVIR, es decir, ya no simplemente adherirnos a este mecanismo funcional orgánico, sino existir de hecho en el principio VIDA.

En efecto, Adam ha pecado al abandonar el estado contemplativo para “vivir” simplemente, en cierto modo él ha dejado de existir. El hombre en general refleja este estado, volviendo al mundo de los sentidos a pesar de su ideal. Ello acontece con casi todo el mundo y es un estado en el cual inclusive se pretende que el hombre necesariamente viva dos tipos de vida y aún quede limitado a ellos: el del más materialista el cual sigue, sin embargo, la moral acostumbrada, la educación ortodoxa, repitiendo aún las palabras de la religión, y el plan del hombre espiritual, que se bifurca entre la Fé y la aplicación de su razón en la vida corriente.

El ser humano busca una concordancia entre la religión y la vida moderna, lo cual no es asunto de aplicación sino de salir del marco tanto de lo subjetivo como de lo objetivo y sobre todo comprender antes de aplicar. Negar la realidad de lo subjetivo es demostrar ignorancia, pero también negar la existencia del mundo llamado objetivo es dejar sin resolver el problema. No se trata de considerar la Unión de los dos puesto que la Fé no debe confundirse con la Razón, hay que ir más allá de estas consideraciones y enfocar un estado real en los dos, suprimiendo las complicaciones del mundo material y convirtiendo el mundo espiritual en un hecho concreto. La Objetividad del campo abstracto no ocasiona duda para el místico aun cuando él se encuentra, sin embargo, en la obligación de satisfacer sus necesidades físicas, biológicas, así como seguir dentro de las costumbres de la colectividad donde él vive. La Subjetividad es reconocida aún de los más definidos ateístas, y esta relatividad de nuestro entendimiento hacia todas las cosas y hacia todos los hechos que nos rodean ha sido el objetivo de más de una constatación científica y debe poner en evidencia la existencia de un dominio supranormal. De hecho, el Iniciado es el único que puede hacer este examen más allá de dichas barreras. Generalmente se entiende por mundo civilizado la generación que ha sabido modernizarse en un aparente confort de formas, pero que en realidad no ha aportado mayor satisfacción al pensamiento humano tan perturbado siempre por los mismos problemas mucho más profundos que la política o la sociología general.

Los discípulos de Rabindranath Tagore pretenden que su Maestro trae para el mundo la solución del problema. Dado que Platón ha proscrito a todos los poetas de su república ideal, y que Nietzche afirma que los poetas cuentan mentiras y de hecho conocen poca cosa, en cambio el divulgador de Gitanjali es completameríte diferente, aunque pienso por mi parte que él hace un llamado sobre todo a los idealistas y no resuelve grandemente el problema que al fin y al cabo sigue existiendo.

Quiero decir que Tagore se cireunseribe a ser un expositor emotivo de amor y de oraciones, él vive intensamente y es mucho lo que conoce; el mantra Shantam Shivam, Advaitam (Paz, Beneficencia y Unidad) constituye su leitmotiv.

No obstante, él define q ue no hay sino UN sendero para conocer la verdad el cual existe a través de la interpretación de nosotros mismos, a través de todas las cosas, es de hecho la Yoga, la Identificación. El se presenta en cierto modo como un bauthika y se alza en contra de los ascetas aislados, pero su lema principal de voluntad para el sacrificio se encuentra mal interpretado en la Institución que él mismo fundó. El es ciertamente un místico-idealista, pero es eso lo que proporciona una educación al mundo?

Ha sido Ruskin quien ha dicho ya que la educación no consiste en enseñar a las gentes las cosas que no conocen, pues esto corresponde a la instrucción.

Hacer aprender cosas desconocidas queda a cargo de las escuelas oficiales con institutores, con profesores que enseñan al mundo a conocer lo que no conoce todavía. Hay que Educar a la humanidad y ello consiste en enseñarla a comportarse como no se comporta.

La instrucción requiere un material; Platón ha definido la instrucción como “una dirección que se debe proporcionar a la juventud hacia una recta razón que la Ley confirme y que la experiencia de los antiguos haya sancionado como buena”. Por lo que respecta a la educación no es necesario tener obras especialmente escritas sino principiar con el organismo para estudiarlo como medio de perfeccionamiento, pues gracias a la fisiología es que obtendremos la correcta psicología, como ya lo he demostrado precedentemente. La Educación comprende una participación de la naturaleza física, intelectual y espiritual.

Desde Platón (y aún antes que él) son numerosos los que han venido tratando de dar al mundo un sistema gubernamental apropiado a la satisfacción de cada quien. Algunos movimientos bajo el nombre de religiones también han intentado avocarse la dirección de la humanidad; la Iglesia de Roma sin haber podido conseguirlo y las sectas musulmanas como el Sufismo y el Bahaísmo han intentado en estos últimos tiempos extender su poderío.

El Sufismo, secta de musulmanes de Persia, ha contado con grandes místicos tales como Saadi, el astrólogo Al-Birumi, Avicena, Ralizis, Averroes y el alquimista Geber que era también sufista.

El Bahaismo por su parte, es un movimiento religioso organizado en Persia a mediados del siglo XIX por Mirza Alí Mahomet (1819-1850) que en su comienzo fue denominado babaísmo (Bab es el nombre religioso de Mirza). A la muerte del fundador los discípulos siguieron al sucesor Mirza Husaín Alí Nurí a la ciudad de Constantinopla donde él se declaró el Gran Profeta y adoptó el nombre de Baha ‘U’LLah; a su muerte en 1892 fue su hijo mayor Abdul Baha quien tomó la dirección del movimiento a la muerte de éste, el jefe del Bahaísmo fue su gran hijo Shoghi Effendi. Ha sido Baha ‘U’LLah quien continúa siendo venerado como el gran iluminado, pues él escribió los reglamentos y organizó el movimiento administrativamente, y tuvo la entereza de declararse el Profeta anunciado por el culto (en 1863); fue aprehendido en 1868 y en cierto modo cimenta su religión como Mohamet, aplicando las oportunidades de las circunstancias para utilizarlas como “revelaciones”.

Todas estas asociaciones adoptan un tono de universalismo aunque no sea más que en idea y la mayor parte de los movimientos en este último siglo sienten la necesidad de expresar que es indispensable unirse, aunque frecuentemente no se trata más que de una declaración pero no de una práctica, pues en realidad cada cual pretende imperar. Teóricamente, todas las nuevas organizaciones declaran como objetivo la unión de todas las ideas, pero en realidad queda sobreentendido que cada una conserva sus posiciones! He tenido la oportunidad de constatar muy bien que en diversas sectas y grupos de muchas partes del mundo el nombre de “fraternidad” es un título acaparado generalmente por las pequeñas agrupaciones de todas partes.

En los países occidentales se apropian el término “fraternidad cristiana, etc” con una facilidad que deja satisfechos a todos, pues bajo el nombre de cristiano se sobre entiende: “civilizado”!

La GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL, que es una Institución que existe realmente, ignora todas estas pequeñas discusiones de parroquias, en la misma forma que un adulto no presta atención a los niños que juegan a “indios y cow-boys”! Indudablemente es inútil aclarar a los chiquillos que el caballo sobre el cual están columpiándose es de madera o de pasta de cartón y no tiene en verdad nada de caballo viviente...

No existe nada de fraternidad universal en todas estas asociaciones que siguen siendo típicamente islámicas, hinduístas o budistas. Yo entiendo, junto con cualquier persona bien equilibrada supongo, que el término fraternidad universal no puede aplicarse sino a aquella Institución que enseña de una manera universal todos los conceptos del pensamiento humano sin hacer presión hacia una idea más que hacia otra. La Augusta Gran Fraternidad Universal desde hace miles de años vela por los destinos del mundo y recupera nuevamente su sitio para RE-educar a la Humanidad con el objeto de que, al igual que en otros tiempos durante algunos períodos olvidados de nuestra historia, el género humano pueda vivir nuevamente en una Era de serena comprensión, en perfecta armonía, para que se cumplan las predicciones sobre la Edad de Oro, la época acuariana, el gran período de Paz.

No puedo negar que la A ugusta Gran Institución es servida por vehículos con nombres terminados en “ismo” para difundir de acuerdo a la época y al lugar las teorías que a pesar de estar mas o menos rebasadas por los dogmas, están estatuidas sobre las bases de su enseñanza. En otras palabras, todas las sociedades de espiritismo, ocultismo, teosofismo, islamismo, hebraísmo, budismo, etc., han sido agentes inconscientes o involuntarios que indirectamente han recordado las claves, las palabras-tipo, las enseñanzas básicas que no han sido comprendidas por la masa sino que han agrupado aquí y allá a los “iniciados” (no INICIADOS), a los seres suficientemente listos para desligarse de estos “ismos” y estar alerta al momento en que, según él axioma célebre: Cuando el discípulo está preparado, aparece el Maestro.

Este “ismo” más, quiero decir en el caso de este libro con el título de Yoghismo, se entiende como un llamamiento más, una base de enseñanza del YUG puesto en doctrina, expresado bajo un “ismo” una vez más; no se trata de una nueva escuela del pensamiento, sino siempre la misma, la Vía. Esta Iniciación Tradicional demanda, sin embargo, un camino a seguir, y Yoghismo describe el estado de consciencia y la evolución del autor, quien ha recorrido rápidamente las encrucijadas esotéricas, de las cuales anota aquí los principales puntos.

La Vedanta estuvo de moda una época debido tal vez, a su divulgador en nuestros tiempos modernos, quiero decir el Swami Vivekananda quien supo hacer atractiva esta filosofía que está basada en la más pura esencia metafísica (y se trata de una metafísica!)

Vedanta quiere decir fin del Veda (etimológicamente) y en nuestra vida actual estamos muy lejos de la aplicación de los Vedas. Sin embargo, se debe rendir homenaje a los Vedas, los cuales son los primeros libros que enseñaron que el universo es infinito en espacio y eternal en duración, y evidentemente se debe reconocer también que hemos creído que ello constituía una concepción más moderna y sobre todo occidental. A lo sumo hemos tenido conocimiento de una frase que no se sabe dónde ha sido cosechada y que dice: No hubo comienzo ni habrá fin!

Aun cuando la base de su religión reposa sobre los Vedas, como podemos atestiguarlo al mundo, 206 millones de hindúes en la India no llegan a agruparse en el vedantismo puro (los indostanos se dividen en 206 millones de hinduístas, 60 millones de mahometanos, 9 millones de budistas). Van aumentando de más en más los hinduístas no indostanos, y aún muchos occidentales fuera de la India han abrazado la religión de los Brahmines. Es muy conocido que sí los cristianos creen que cada alma tiene su comienzo con un nacimiento en este mundo, a su vez los hindúes enseñan que el alma del hombre es inmortal (Vedas), que el espíritu del hombre es una emanación del Ser Eterno y que no tiene comienzo como Dios mismo tampoco lo tiene.

El Vedantismo y especialmente la vulgarización de Vivekananda, se aplica sobre todo para la India; acaso no ha escrito él mismo en “El problema de la India moderna y su solución” (artículo en bengalí como introducción al “Udvodhana” el 14 de enero de 1899):

Europa y América son los niños avanzados del Yavanas, una gloria de sus ancestros, pero los modernos habitantes del país de Bharata (el Indostán)no son acaso la gloria de los antiguos Arios?”.

El Swamiji buscó sobre todo una solución para su país y viajó con el objeto de fortificar las aportaciones y la asistencia en contra de las otras religiones de las cuales recelaba. El dijo en ocasión del primer número del boletín de la Misión Ramakrishna (bi-semanario en bengalí):

El diluvio de propaganda budista quiere hacer nuevamente de la India un gran monasterio?”

Conforme a mi respetuoso punto de vista me parece que esto no tiene nada de religión universal, sino más bien una propaganda nacionalista (básicamente religiosa según lo comprendo), nuevamente una religión con un solo sentido, al igual que el cristianismo pretende hacer del mundo un planeta cristiano, o que el Islamismo desea convertir al mundo a la fe de Mohamed. El maestro del Swami era un poco más sabio, se sabe que Vivekananda era un apasionado, en cambio su Gurú, Sri Ramakrishna el Paramhansa, era más sereno. Es por esta pasión activa (cualidad rajásica) que el Swami ha deducido una forma de Yoga con características llenas de calor, una Raja-Yoga de acuerdo con sus ideas y sobre todo con su temperamento que desgraciadamente divulgó y que se ajusta demasiado al mundo actual. Ojalá que se tratara de la verdadera Raja-yoga en su línea tradicional, pero se trata de su propio comentario, de una idea personal sobre la Raja-Yoga. Por mi parte me he guardado muy bien de escribir un libro que se denomine “YOGA”, puesto que expreso una opinión personal del conjunto del tema, y escribo preferiblemente YOGHISMO sin sujetar a nadie en la vía que he trazado, un poco influenciado, tal vez, por mi individualidad de la cual no exijo en ningún caso hacer partícipe a otro, máximE si se trata de una personalidad que se impuso, como la del SwamI que sí intentó hacerlo con la suya en vez de eclipsarse detrás de la sabia figura de su Maestro.

En este orden de ideas pero con mucha mayor tolerancia, con un espíritu más universalista, se expresa el Swami Yatiswarananda. Tomo una cita de su libro “La Vida Divina”:

Tratando de realizar su naturaleza verdadera, él (el hombre) encuentra que aquello que él llama su “sí” es únicamente una sombra de la Realidad y que su personalidad es un simple reflejo del Principio Eternal. El obtiene la Perfección en su ideal cuando llega a ser uno con él. Hablando sobre este tema Sri Ramakrishna observa: Conócete a tí mismo y entonces conocerás a Dios.

¿Qué es aquello que es mi ego? ¿Es mi mano, o mi pie, o mi carne, o mi sangre o alguna otra parte de mi cuerpo? Reflexionad bien y conoceréis que no existe el “Yo”. Mientras más se monde una cebolla más mondada quedará puesto que no se le encuentra la semilla, la glándula. También cuando se analiza el ego, se pierde en nada (nothingness). En resumidas cuentas aquello que se va dejando es el Atman (el SI), el Chit puro (Consciencia Absoluta).

Dios aparece cuando el ego muere”.

Estamos aquí en presencia de una profunda enseñanza, en unas cuantas palabras la cuestión ha sido definida; es el YUG, de hecho sin personalidad, sin apariencia, sin espejo, sin marco, sino que en la realidad solamente permanece el SI, universal imperturbable, inmutable, eternal, ilimitado, como el único elemento de todas las cosas. Un sí, no personal, no divino, no espiritual ni material, un Sí que lo engloba todo y a todos, la Ideación de que he hecho mención anteriormente, es ello la verdadera Yoga, el sistema a realizar.

En el hinduismo los métodos no son sobre discusiones metafísicas como en la mayor parte de las religiones, de las subjetividades o de las enseñanzas básicas; sino que son sobre realizaciones verdaderas. Los filósofos hindúes han sido hombres de realización espiritual y por ello su sistema está basado sobre la experiencia trascendental. Los Darshanas (puntos de vista) constituyen por extensión los métodos filosóficos, ellos son las visiones directas sobre la experiencia de la Verdad.

Está dicho en el Katha (Upanishads II-24): “Ni aquellos que no han vuelto a frenar la perversión, ni los desordenados, ni los que no meditan, ni los que tienen pensamientos caóticos, pueden alcanzar el SI, aun con el Conocimiento”.

Se requiere un estado sereno para abordar el Saber; desde el comienzo la calma debe ser establecida, es necesaria la maestría del cuerpo y del espíritu antes que todo, la salud física tanto como la salud moral. Se cura generalmente el cuerpo sin el espíritu o se cura el espíritu sin el cuerpo; se debe buscar un justo medio, un equilibrio.

En este sentido, la Yoga es entendida en las Escrituras como un término que significa la disociación del Sí de las cosas físicas (del yo personal) y mentales (del yo superior), y la unión con lo Impersonal y Eternal, Inmutable (Dios), es la balanza yuxtapuesta entre dos principios que parecen existir pero que deben fusionarse para que se constate la realidad UNA.

El Bhagavad Gita enseña (XVIII. 62): “Refúgiate en lo Divino con todo tu corazón, y por Su gracia obtendrás la paz suprema y la permanencia eternas”. Es de esta enseñanza que el cristianismo ha tomado sus bases constatando también la misma lección dada por la Tradición Judía en el primer mandamiento.

Teniendo siempre erecto el pensamiento hacia la Yoga y el espíritu sumiso, el Yoghi alcanza: la paz que mora en Mí, el Divino, la paz que culmina en la emancipación final” (Gita VI, 15). He aquí una línea de conducta indispensable para obtener el resultado, pues las vías ofrecidas a los aspirantes, los métodos, no difieren más que para satisfacer los distintos temperamentos y tendencias, pero, tal y como lo hemos visto, reposan sobre la misma base y es solamente la técnica la que difiere un poco. Creo haber insistido suficientemente acerca de las disciplinas y haber dado una documentación general de familiarización, los ejercicios para el cuerpo como para el espíritu, en resumen, una conclusión que deja una libertad a cada quien, pero que también pone en guardia contra la adhesión demasiado rápida a alguna teoría que será refutada por su carencia de bases sólidas, es decir, he intentado traer una protección al estudiante, la cual no lo sitúa en un estado de sugestión o de promesas magníficas que enseguida lo dejen en medio de alguna disyuntiva. Yo creo, si mi pensamiento es suficientemente comprendido, que he proporcionado una línea de trabajo, un estímulo para una filosofía práctica y posible para todos.

Naturalmente hay que diferenciar entre la Hatha-yoga y la mortificación, entre la Bakhti y el sentimentalismo, la Jnana y un intelectualismo brutal, y entre la Raja y una mórbida inactividad.

Quedarse en alguno de estos estados es estancarse lamentablemente, sería como estacionarse en una enseñanza infantil, pues una comprensión que está a nuestro alcance no tiene ningún valor un poco después y hay que tomar en cuenta que existen otras enseñanzas que todavía no están al alcance del individuo que evoluciona lentamente hacia una ascensión que lo conduce a aquellas cimas donde los hombres ya no existen como tampoco las doctrinas o las religiones, únicamente la Verdad.

Swami Vivekananda dijo humorísticamente: “Está bien nacer en una iglesia, pero no morir en ella”.

Swami Yatiswarananda ha escrito (página 55 de su Introducción a la Vida Divina): “Las religiones institucionales pueden hacer sus mejores intentos para mantener a sus seguidores en un estado de infancia perpetua, pero un verdadero aspirante que hace el mejor empleo de la protección y del apoyo que le son dados durante las primeras épocas de su vida, deberá desarrollarse y sostenerse con su propia fuerza tomando su inspiración más de lo Divino que de los hombres y sus instituciones. Este es el secreto del engrandecimiento en el mundo de la Verdadera Religión”.

Del vedantismo puro ha sido tomada la siguiente cita que es avalorada en su procedencia (y se opone en este punto a la religión cristiana), gracias al Dr. Deussen, erudito vedantista alemán: “Los Evangelios estipulan muy correctamente como la más alta Ley de moralidad el: Ama a tu prójimo como a tí mismo”. Pero por qué he de comportarme así, pregunta el eminente catedrático Y el doctor Deussen continúa: “Por orden de la naturaleza no siento las penas y los placeres sino únicamente en mí mismo y no en mi prójimo. La respuesta no se encuentra en la Biblia -prosigue él- pues este libro venerable está todavía excesivamente bajo la influencia semítica y sin liberarse del realismo judío; más bien en el Veda y particularmente a través de la fórmula TAT TVAM ASI134 que expresa en tres palabras metafísicas la misma moral”.

Igual que las otras filosofías el universalismo de la Vedanta termina aquí pues esta constituye una subjetividad, tal vez una moral, pero sobre todo es una M etafísica a la que le será difícil filtrarse en las costumbres modernas.

En el “Mundaka Upanishads” (III, 9 y 11) se puede leer: “En verdad, aquel que llega a ser Brahma, es porque ha realizado a Brahma, sobrepuja la perversión estando libre de todos los vínculos del corazón, él alcanza la Inmortalidad”.

Sin embargo, como parecerá que la Realización ha de ser la asimilación por medio de la completa comprensión y el entendimiento perfecto, es por ello que se deberá estudiar, analizar, constatar, meditar, y, en fin haber sublimado lo más profundo de sí mismo, para llegar a ser por completo: todo ello, unirse, identificarse: Yoga.






Aquello que es la esencial sutil en Aquello y que es todas las cosas ellas-mismas. Aquello es el Si, Aquello es la Verdad, Aquello eres tú”.



(Chandogyo-Panishads. VI, x-3).





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19 DE AGOSTO DE 1952

Al recibir mi correspondencia ayer por la tarde, una carta de la India me ha saturado por un instante de la atmósfera de mi permanencia en Bharata. Cuántas veces, en el curso de mis peregrinajes me he detenido en las pequeñas poblaciones e inmediatamente se ha congregado a mi lado un pequeño grupo y nos hemos sumido enseguida en discusiones teológicas.

Muchas veces en el curso de mis paseos por Dehra-Dun, Delhi, Agra, Lucknow o Benares, he permanecido en los rincones de las calles charlando filosóficamente con el hombre del vulgo... Es asombroso ver con qué facilidad se habla en la India de las cosas del espíritu; sin ningún esfuerzo se habla de Dios. El hombre de la calle es siempre un poco filósofo. Lo que constituye en general para el occidental toda una disciplina o cuando menos una aceptación difícil, para el hindú representa una concepción de lo más fácil, él asimila los problemas divinos con una comprensión perfecta.

Los Upanishads enseñan que Brahma (Dios) es TODO y que nosotros somos Brahma mismo, la separación no existe y la diferencia en la manifestación no constituye en cierto modo sino una ilusión (Maya). No existe nada más que Brahma. ni antes ni después.

En el cristianismo tenemos a Dios, el Creador, esto es, que antes de la creación ya había Dios y que enseguida hubo algo más, es decir, que Dios con su creacion hace una adición a su estado de Divino Creador: EL y el Universo. En cambio, en Brahma está el Universo y el Universo en El, no se plantea la creación al respecto, puesto que siempre existe sin principio y sin fin: la Eternidad. Todos los temas ociosos de nuestras metafísicas fallan de base ante el Brahma, tal como lo ven los Hindúes. Nada de “EL” y “algo”, sino El “Como” algo, y los Upanishads no intentan, pues, demostrar, ni probar, la existencia del “yo” ni del espíritu, ni del alma, no hay que dar pruebas, puesto que: ES.

El Sí es Brahman, Brahman es el Sí que sea el Sí Universal o el Sí particular, estos son de hecho estados de falsas divisiones somos nosotros los que vemos las cosas de este modo, nosotros hacemos las separatividades entre las formas, entre los pensamientos, entre la materia, entre el espíritu, etc.... Brahman es TODO y por lo tanto UNO.

Los Hindúes aceptan esto tan fácilmente, y no ciegamente sino por realización. Lo que más les agrada es que ello se les confirme de cuando en cuando, y yo he repetido siempre y por todas partes durante mi vida errante por la tierra de Krishna todas estas teorías que ellos conocen perfectamente y que en cada ocasión todos admitían hasta el punto de que algunos expresaban que eso era así antes de que yo les dijera; yo no les enseñaba nada, simplemente confirmaba el hecho de que les agrada oir el testimonio de ello.

Recuerdo una tarde en Kutab-Pur, ese pequeño pueblecillo del distrito de Muzzafarnagar a donde llegué un día caluroso caminando sobre la carretera alquitranada con mis pies hundiéndose en el asfalto ardiente, pues hacía algún tiempo que había abandonado las sandalias y no llevaba sobre mi cuerpo más que la gerrua y como único equipaje mi lotha. Ahí volví a encontrar a los amigos que me habían ofrecido generosamente hospitalidad cuando estuve en Dehra-Dun. La familia Sharma contaba con una mediana instrucción, pero seguían en todo lo que les era posible la moral hinduísta tan magníficamente definida por los Vedas. Cuando terminé mi comida advertí claramente que mi hospedador quería hablar conmigo aunque su mujer intentaba impedírselo: “Mahatmaji debe estar cansado, hay que dejarlo reposar”, pero entre tanto ya su marido me había seguido a la terraza donde iba a instalarme para pasar la noche.

Desde el techo plano de la casa construido en forma de terraza había una espléndida vista de la campiña que se extendía al pie de la aldea; a lo lejos las hienas aullaban por algunos desperdicíos de carroña y bajo un cielo estrellado se respiraba un aire de leyenda que una ligera brisa conducía desde la cordillera de los Himalayas. Después de haber manifestado su satisfacción de haberme visto de nuevo, él me explicó que prefería vivir alejado de las grandes poblaciones donde son tan numerosas las tentaciones de todo género. ¿Cuántos europeos serían capaces de rechazar el confort de hermosas habitaciones, las facilidades de las grandes ciudades para venir a vivir rudamente en uno de estos pequeños pueblecillos aislados, como mi amigo de Kutab-Pur? Bien establecido como comerciante en Dehra Dun él hubiera podido vivir con su familia ampliamente solazado con todas las posibilidades que ofrece la vida relativamente moderna de esta ciudad, comparada con este pequeño pueblecillo sin comodidades y lejos de todas las distracciones.

Como muchos de los hombres de su raza él prefiere una vida sana, siguiendo el dharma, practicando las disciplinas que enseña la Tradición. Esa noche, filosofamos tan simplemente como muy rara vez me ha sido dado hacerlo entre doctos sabios. Con este hombre de educación sencilla fue posible hablar de las más altas realizaciones espirituales, siendo que en Occidente, muchas veces mis interlocutores, representantes de iglesias, en unos cuantos instantes habían cortado apresuradamente la conversación. En efecto, a excepción tal vez de los monjes budistas, son muy pocas las conversaciones verdaderamente profundas con los miembros de religiones; los cristianos verdaderamente no tienen bases sólidas (omitamos a los protestantes que evidentemente no pueden sostener una tesis con seriedad), y aun entre los católicos es raro que haya verdaderos psicólogos, a excepción de los jesuítas. Es en el Tíbet, con los Lamas, donde aún pueden ser tan sobrias como sólidas las exposiciones de filosofía.






FIGURA N° 71

EL SUBLIME MAESTRE en Nueva York, durante su gira por los cinco continentes, practicando la meditación con los atributos de los Zend-budistas: rosario de 108 granos, incensario con sahumerio, ropa con parte del cuerpo descubierto y los mudras adecuados para la concentración en el aspecto de la Compasión Universal. Los budistas usan ropa amarilla, los lamaístas roja, los Zend ropa verde y los taoístas ropa azul. Todos usan sus vestiduras cubriendo el lado izquierdo considerado como impuro y dejan únicamente descubierto el lado derecho. Solo los Altos Sat Arhats y Boddhisattvas pueden llevar el lienzo blanco, y en su calidad de Instructores Mundiales y Avatares ofrecen su lado izquierdo a la vista, puesto que su corazón es también así ofrecido a la humanidad.



El Geche tibetano (título que corresponde más o menos a Doctor en Filosofía) está verdaderamente preparado para una comprensión total de los problemas metafísicos y no como nosotros en Occidente donde no tenemos sino una idea verdaderamente relativa de la filosofía, completamente dirigida hacia la idea de sociología, lo cual da a creer que nuestros educadores no piensan más que en la política y no verdaderamente en el problema del espíritu. En Ghygatzeh (200 millas al Oeste de LHASSA) se forman verdaderos sabios y es una lástima que no tengamos la posibilidad de contar de vez en cuando con los Rabjambas (Doctor universal) recorriendo las universidades europeas y americanas, aunque es cierto que se calcula solamente un promedio de 3 elegidos entre 1.000 postulantes a este título. En el Tíbet los estudios se dividen en cuatro facultades:

Aunque estamos lejos de ello en nuestras fáciles universalidades algún día llegaremos indudablemente a tomar por fin ejemplo del antiguo método del Saber Tradicional.

Deberíamos comenzar por un simple método de coordinación como en las filosofías orientales donde todo se encuentra centrado y en cierto modo cada cosa es el producto de una línea básica. Todo converge hacia una idea principal sin estar disperso como en nuestras metafísicas.

A U M, el célebre bij-mantram, es la representación de 3 manifestaciones del estado divino, como de los 3 planos del hombre, simbolizando también los 3 estados de la consciencia del ser. Son como tres sílabas, todas siendo una, el mismo título del misterio de la santa trinidad cristiana, aunque mejor aun en relación con el triologismo hindú.

Existe de esta manera una multitud de explicaciones que pueden darse acerca de los fundamentos de estas tres letras, que son en cierto modo como las tres letras madres del alfabeto hebraico (Aleph, Mem y Shin) que se encuentran en todos los datos importantes de la Qabbalah. Evidentemente es posible encontrar representadas cada una de estas letras en los estados mismos de Iswara, el Maya y Bhuva, por ejemplo, identificados como Vida-Forma-Pensamiento.

No insisto más sobre la calidad de existencia (del latín EXsistere), es decir, fuera del ser manifestado y físico. El existir comienza cuando la vida termina. No entiendo terminar debido a la muerte (desintegración del organismo), pues se puede existir en esta vida material en tanto que se cesa de vivir simplemente (mejor dicho de vegetar) y se comienza a realizar la existencia eternas (hay que nacer de nuevo).

Estamos en este caso en presencia de la palabra sánscrita SAT (existencia) que es una palabra sagrada para designar las verdaderas cualidades, aquellas que son santas (aunque debería emplear en esta ocasión la palabra: sagrada, o más bien, sacra). En la triología hindú (Sat-Chit-Ananda) ella puede estar en paralelismo con el Dios Creador (el dios-padre) de la teología cristiana, con El Aquil de la doctrina musulmana, el Tem de los egipcios. Es el SER (el opuesto de Asat).

Es de Asat que Sat ha nacido! Pues de la Nada ha emanado el Ser, de la No-existencia ha provenido la Existencia, y todo el principio Yoga reside en el retorno a este estado primigenio, es decir, que debemos retornar a No-existir! En esta forma, toda la doctrina reposa sobre un trabajo no solamente sin recompensa sino aun sin meta verdadera como generalmente la entendemos, sin objetivo final, sin nada que contemplar, sin un paraíso agradable, sin una divinidad a nuestro gusto, Nada, el estado de Nada, la No-manifestación de la cual hemos sido manifestados y hacia la cual retornamos al estado inmutable. De hecho, hay que decirlo bien, no hay propiamente que hablar de creación, de vida, de muerte, de reencarnación, de reintegración, pues todo eso es actividad mental, es por nuestra propia subjetividad, es el trabajo psíquico que proporciona alegrías, penas, aspiraciones, decepciones, luchas, reposo, etc.. SAT permanece imperturbable: el ES.

Debemos realizar que Ishwara está reflejado en Jivatma, es como un rayo luminoso en un vaso; Ishwara (el Sí Universal) es el Saguna Brahman que toma un nombre y viene, pues, a ser Jivatma, que es el Sí que ha tomado una forma.

Cómo es posible que se acuda a las pseudo-filosofías para enseñar que el sistema solar está reflejado exactamente en el átomo y que en medio de los dos constituímos igualmente la exacta reproducción del uno y del otro. Cuando se observa en número de siete a los principales planetas evolucionados en el cosmos, no podemos menos que extasiarnos contemplando también esta misma evolución en lo infinitamente pequeño y por último, como para establecer el equilibrio entre esto de lo cual estamos compuestos por completo (los millones de átomos) y aquello de lo cual somos componentes (los millones de seres visibles e invisibles que constituyen un sistema solar) están entonces nuestras siete glándulas principales (emanadas en chakras), y así todo se encuentra verdaderamente en un perfecto equilibrio, no por una coincidencia sino porque de hecho son la misma cosa. La relatividad interviene una vez más, todo depende de donde se encuentre el punto de relación, pero el todo forma una sola y misma cosa. Lo que se entiende como Jerarquía no es, en efecto, sino los grados de manifestación de acuerdo a un proceso de relatividad de nuestra visión, diríamos nosotros. Reflejos múltiples de una misma cosa constituyen este universo, nombres y formas diferentes para manifestar en diversos dominios el Principio Unico.

De aquí provienen todas esas deformaciones religiosas que toman los simples aspectos en sus significados intrínsecos y vivifican el reflejo de una de esas manifestaciones hasta el punto de que algunas sectas materializan la idea en un nuevo dogma. En fin, proclamando entonces “fuera de aquí no hay punto de salvación” las iglesias forman ese fanatismo tan conocido de que la verdad está encerrada únicamente en su dogma y en ninguna otra parte, como muchos lo afirman.

Los judíos y los cristianos dicen: Abrazad nuestra creencia si queréis estar en el camino de la salvación. Contestádles: Nosotros seguimos la fe de Abraham, quien ha rechazado el incienso a los ídolos y la adoración a más de un Dios" (El Corán, capítulo II, versículo 129).

Los musulmanes135 no niegan de ninguna manera la enseñanza del Cristo y menos aún su “revelación” divina: el Corán dice:Nosotros creemos en Dios, en el libro que nos ha sido enviado, en aquello que ha sido revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y sus doce tribus; creemos en la doctrina de Moisés, de Jesús y los profetas, nosotros no ponemos ninguna diferencia entre ellos y nosotros, somos musulmanes” (repetido en varias ocasiones).

Todo un capítulo del Corán (III, la Familia de Imrán) está dedicado a Jesús el Nazareno. “El Angel dijo a María: Dios te anuncia su verbo. El se llamará Jesús, el Mesías, hijo de María, grande en este mundo y en el otro y el confidente del Altísimo” (versículo 40).

En fin, siempre la incomprensión y el dogmatismo por la muy simple razón de la ignorancia; en efecto, la ignorancia constituye el gran peligro para la humanidad y de esta ignorancia (que nadie quiere confesar) nace la falta de tolerancia con su inmediata consecuencia: el fanatismo que causa las guerras atroces.

Hay que trabajar para remediar esta ignorancia. Los Colegios Iniciáticos abren ahora sus puertas al gran público, lo cual representa indudablemente un ventajoso progreso en ese sentido. En resumen, todas las sociedades asi como las religiones, principalmente en esta última Era de 2.000 años, han ayudado al establecimiento de la Gran Fraternidad Universal. Todas las sectas de diversas filosofías, las sociedades teosóficas, los grupos antroposóficos, las asociaciones rosacrucianas, las Logias masónicas, las escuelas esotéricas además de todos esos movimientos islámicos, cristianos, budistas, etc., han sido los agentes directos o indirectos de la AUGUSTA GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL, la cual permanece como Institución Suprema para el agrupamiento de todas las ideas sin distinción alguna, pero ya no teóricamente o como simple propósito sino de hecho y ya actualmente se está practicando en casi 50 países donde, por medio de una Misión pública, la Asamblea de Sabios se hace representar para intervenir en los asuntos sociales y dar nuevamente la línea de conducta al mundo en perdición. De hecho GRAN FRATERNIDAD UNN~AL es un término genérico para denominar a los millones de seres que sin etiqueta especial se han agrupado para trabajar en la reeducación de la Humanidad ya sin ningún “ísmo”! Este período Acuariano (la Era del Aguador) verá más y más cómo las buenas voluntades salen deliberadamente del complejo general de religiosidad para ponerse a la disposición del Servicio Impersonal. AUM!!!



A quarian

U niversal

M ission





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30° DEL LEÓN, EN EL AÑO V DE LA EDAD ACUARIANA

Hénos aquí en el final de este volumen. ¿Cuál será su suerte? El pensamiento es creativo y esta exposición tomará forma y sin duda cambiará enseguida de aspecto como toda idea que al principio es idealizada, después materializada y finalmente transformada hasta perderse entre las otras teorías que han sido lanzadas al mundo.

Los hebreos conocen estos tres sentidos del mundo, Briah, Assiyah y Yetzirah; el dominio briático es la creación, el mundo assiyático es el que da la forma a la materia y, por último, el yetzirático, es el que origina los cambios de la forma; es una vez más la triología como la exponen los hindúes: Brahma que crea, Vishnú que sustenta la forma y Shiva que destruye para transmutar.

Un autor espera siempre para sus escritos algo diferente, cree haber encontrado el mejor medio de expresar lo que el mundo busca siempre y, en una palabra, dar la Solución al problema.

Soy todavía suficientemente humano como para pensar así. Ya he dicho al comienzo de mi libro que no tengo la pretensión de ser un verdadero yoghi, no obstante haber enseñado la Yoga a unos Saddaks de la India y alcanzado el Sadhana con todas sus experiencias.

He notado, sin embargo, que se ha descrito demasiado a la Yoga como una simple filosofía y he tratado, analizándola como doctrina, de hacer comprender que se trata de algo muy diferente a una concepción puramente oriental, tampoco se trata de ejercicios o creencias especiales, de un ascetismo o de una religión, en fin que no tiene nada en común con todas las concepciones referentes a la Yoga que comúnmente asocia el mundo en general.

De hecho, es un Sistema que requiere primero una evolución a través de todas las teorías, a fin de encontrar en ella una relación básica que sirva entonces para construir un método práctico de vida, no con un ideal cualquiera sino con un Principio de Realización Integral.

Puede parecer algunas veces que he escapado al objetivo; se debe a que se ha tenido demasiado frecuentemente una idea preconcebida sobre el sujeto y porque se le quiere encerrar en aquellos límites dentro de los cuales la Yoga no puede conformarse. Este sistema es completo y posee ramificaciones en la ciencia, en el arte, en la filosofía y se sintetiza en una psicología aplicable en cualquier momento sin barreras de raza, religión, creencia, cultura, sexo, concepciones o método. En efecto, todo está puesto a la disposición de los alumnos para su desenvolvimiento con la ayuda de las experiencias que han demostrado a través de la historia de la humanidad una verdadera utilidad. En verdad, no reclamo como propia ninguna doctrina ni siquiera un sistema personal. Sé que se me han otorgado todos los nombres y títulos posibles, centenares de artículos periodísticos han salido sobre mi persona, no impido ni estimulo las opiniones, cada cual debe ser libre y yo quiero permanecerlo también...

Siempre se insiste demasiado en el personaje y nunca lo suficiente en el MENSAJE, se discute acerca de la nacionlidad, la edad la apriencia, etc…. qué importa todo esto! Se quiere saber excesivamente dónde ha provenido la enseñanza de un Eduador, cuáles son sus estudios, sus “iniciaciones”, sus experiencias, pero todo ello no hará avanzar a los demás... Cuando se comprenda que es indispensable progresar por sí mismo, un gran paso se habrá dado... No es el discípulo quien ha bebido el mismo néctar que ha abrevado el Maestro.

Mis conocimientos provienen de la Biblia, del Corán, de los Vedas, del Bardo-Thodol, de la Torah, de obras como el Mathnawi, ese libro sufí de Jalala’uddin Rumi, de la Santa Trinosofía de Saint Germain, de El Arquéometro de Saint Yves d'Alveydre, de la Langue Hebraique Restituée de Fabre d’Ollivet, así como de los clásicos de la filosofía y de las obras de divulgación de la Psicología moderna. Se aprende en las escuelas, en la naturaleza, por medio de los niños, de los animales y todo aquello forma las experiencias que producen algún día la EXPERIENCIA. No deseo etiqueta, a lo sumo puedo afirmar que soy un Acuariano en el sentido de que vivo en la Era de Acuarius, de que soy una persona del tipo acuarino como se advierten cada vez más y más en la Era del Aguador. Si Diógenes estuviera todavía en Atenas, buscando en pleno día con su linterna para encontrar un HOMBRE, tal vez iría a presentármele para ver simplemente el resultado, como una experiencia más. . .

Mi libro no tiene pues el propósito de convertir o de hacer proselitismo a mi causa, pues los discípulos por su parte tendrán dificultad al agruparse bajo un nombre o un título. No es suficiente ser cristiano, hay que realizar el CRISTO, para qué ser budista si no se ha alcanzado la consciencia BUDICA, para qué llamarse yoghi si es indispensable ser YUG.

Se encuentra un estadio en la vida del ser donde éste trasciende los nombres y los sistemas y se desapega del plano físico hacia un mundo donde reina la Universalidad del InfinitoInmutable que le hace entrever la Liberación Eternal.

He conocido el Ser Infinito que está Resplandeciendo más allá de todas las tinieblas y desilusiones; solo conociéndoLO se escapa a la muerte. No hay otro camino hacia la Inmortalidad”.

(Svetasvataro-Panishad, III, 8).




122Aun cuándo el presente libro fue terminado de escribir el 19 de agosto de 1952, su traducción al castellano fue concluída en agosto de 1959, bajo la supervisión del Sublime MAESTRE y fueron introducidas algunas anotaciones al texto. Las referencias sobre este tema están expuestas con mayor amplitud en el número XXXIV de la serie de 36 Propósitos Psicológicos del mismo autor.

123Evidentemente, hubo descubrimientos de huesos pertenecientes a seres anatómicamente intermediarios entre el hombre y los grandes antropoides, lo cual hizo pensar naturalmente en una descendencia. La cuestión fue bien simple: del Home Sapiens se remontaron al Hombre de Neanderthal, después al Pitecantropo, luego al Australopiteco y de allí no estuvieron muy lejos del mono original. Así nació el terrible golpe publicitario de que “El hombre desciende del mono” Después durante el curso de los últimos años, progresivamente salió a luz la idea siguiente: Los simios actuales no son ancestros del hombre, ellos no son más que los primos muy alejados; hombres y monos descienden de un ancestro común, diferente éste de los unos como de los otros. Y se dijo entonces que una rama privilegiada se había desprendido de una especie de simio todavía poco evolucionado. No obstante, ese “desprendimiento” de la raza humana se situaba siempre en una época relativamente tardía. Se hacía comenzar la aventura humana al comienzo del cuaternario, lo cual era forzarla a desenvolverse en menos de un millón de años. A pesar de los progresos sucesivos de la paleontología, el Homo Sapiens quedaba siempre en un pedestal; implícitamente se admitía siempre que él había evolucionado más rápido y mejor que los animales, pues realmente los otros mamíferos tardaron varias décenas de millones de años en evolucionar para desligarse del tronco común y adquirir su forma actual. Sin embargo, ahora el descubrimiento del doctor Hurzeler viene a confirmar nuestras exposiciones de hace años

124Nota del traductor. - El Sublime MAESTRE había expresado su opinión personal de que los primeros hombres existieron desde hacía un buen número de millones de años y que a pesar de que la ciencia oficial no había oonfirmado ese hecho todavía, seguramente lo haría muy pronto. Ahora la ciencia oficial, que desatendió al doctor Serge Raynaud de la Ferriere está en la obligación de reconocer su teoría de vanguardia, ya que grandes sabios y hombres de ciencia autorizados han confirmado que el origen del hombre debe ser emplazado mucho más atrás de lo que se había pensado anteriormente. Cuando esta obra del MAESTRE fue escrita, todavía nadie quería aceptar sus afirmaciones, las cuales han venido a ser confirmadas con los últimos descubrimientos y reafirmadas por la prensa mundial.D.F.O.

125Ya que nada se opone a que el Oreopithecus responda a la esperanzas puestas en él y a que se descubra algún día un eslabón más antiguo, citamos unas palabras del profesor Johannes Hurzeler: “se puede decir que con el Oreopithecus comienza a dibujarse a través de la buma de millones de años los contornos de un ser que lleva consigo particularidades arcaicas, huellas manifiestas de Hominidad. Esas huellas a mi manera de ver, están inclusive tan bien acentuadas que no se podría situar al Oreopithecus en la raíz de la raza humana, es decir, que la hominización no comienza con él sino que ya está en pleno desarrollo...”

126LEVITICO, Cap. XVII, vers. 10 al 14, Cap. XIX, vers. 26, DEUTERONOMIO, Cap. XII, vers. 16 al 25 y Cap. XXVII, vers. 25. ISAIAS, Cap. VII, vers. 14 y 15. EspeciaImente GENESIS, Cap. I, vers. 29 y Cap. IX, vers. 4. EXODO, Cap. XX, vers. 13. LEVITICO, Cap. XVII, 3 y 4 y Cap. XXII, vers. 8.

127Deuteronomio V-17, Levítico XIX-16, Mateo V-21 y XIX-18.

128Juan V, del vers. 51 al 58. Ni siquiera es cuestión de beber el vino como símbolo de su sangre (cómo iba él a poder demandar de sus discípulos que se embriagaran con una droga cualquiera!). Comed mi cuerpo y bebed mi sangre es el símbolo de absorver la enseñanza crística, Cristo es en nosotros y debemos realizarlo, beber el néctar como lo hemos visto en la Yoga, es el grado supremo de la Realización. Sin embargo, cerca de 5.000 iglesias usan el jugo de uva sin fermentar para respetar la Tradición de las Iglesias Cristianas primitivas.

129No es raro en Occidente acostumbrar seis comidas al día (desayuno, refrigerio antes del medio día, almuerzo al medio día, merienda, comida y cena); muchos quedan satisfechos con cuatro comidas, las cuales se reducen a tres en varios pueblos nórdicos. En el Oriente se come generalmente dos veces (al medio día y por la tarde), y en los países budistas no se ingiere nada sólido después de medio día. En el Himalaya, en el Tibet, en Sinkiang, muchos no hacen sino una comida al día.

130Su facultad volitiva.

131Existencia elementaria. En el texto es hawah, sin mayúsculas y no parece dársele importancia a Eva en el original (hawah, eva, un recipiente, la Eva, origen de todos los seres; Khavah, que contiene la Existencia).

132“After the early Babylonia account of the creation of the world in 6 days, and the Sabbath on the seventh, the matter become clear”, es como, se expresa el Rev. J. O. Bevan en “The Apocalypse in the light of the day” (page 42). Debo confesar que por mi parte no me parece del todo claro y no puedo convenir con el Reverendo en aceptar como él lo hace con demasiada simpleza un pleonasmo de esa categoría. El Sabbath ha sido pues creado el séptimo día?... Es decir, el séptimo fue creado el séptimo.. . Curiosa manera de aceptar como clara semejante explicación.

133Serpiente en hebreo corriente se dice saraph, en tanto que nahash significa el bronce. Visto de tal modo es en el aspecto filosófioo y de significación femenina.

134Tú eres Aquello. Esta sentencia está considerada como la Verdad de todas las cosas. Es el objetivo de la Sabiduría, la identidad al natural del Sí-Universal con el Sí-Particular.

135De MESLEMOUN. Consagrado a Dios. MOUSLIN quiere decir: Aquel que se resigna a la Voluntad de Dios.